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viernes, 8 de abril de 2016

NOVENO ANUARIO DE LA PIEDRIQUINA

El pasado lunes 28 de marzo presentamos nuestro noveno anuario en Oviedo, en el Club de Prensa Asturiana de La Nueva España. Fue un acto muy concurrido, en el recientemente remodelado salón que, un año más, nos cedió para la ocasión este periódico.
 
PORTADAS DE LOS 9 ANUARIOS EDITADOS POR LA PIEDRIQUINA
 
Para nosotros fue un momento muy especial ya que nos llena de ilusión el poder presentaros la revista en la que trabajamos con tantas ganas durante doce meses, así que agradecemos enormemente la colaboración prestada, tanto a los trece autores de este número del anuario, como a los fotógrafos y a los patrocinadores que nos ayudan. También nos gustaría dar las gracias a todos aquellos que asististeis al acto de presentación, algunos fieles habituales y otros por vez primera. ¡Esperamos que os guste el anuario y que disfrutéis con los artículos que contiene!
 
INICIO DE LA PRESENTACIÓN DEL ANUARIO 9 DE LA PIEDRIQUINA
 
En la mesa participaron los autores: Miguel Suárez, Xandru González, Chema Martínez y Rosa Rodríguez y, contamos también con la participación de María Asunción Arias, a quien le habíamos pedido que fuese la presentadora del evento.
 
LOS AUTORES: CHEMA MARTÍNEZ, XANDRU GONZÁLEZ, ROSA RODRÍGUEZ Y MIGUEL SUÁREZ
 
El Anuario 9 de La Piedriquina da comienzo con el artículo titulado "Hórreos y paneres de la parroquia de Biedes", del que es autor Carlos Xesús Varela Aenlle. En este trabajo, con el que se pretende crear conciencia para su conservación por la importancia que tienen como parte de nuestro patrimonio, se han catalogado un total de 55 hórreos y 26 paneras, algunas de éstas decoradas al estilo Carreño, entre las que hay tres sobresalientes: la panera de Casa Xugal y la de Bernardo, en Biedes, y la de La Piedra, en Parades, firmada en 1793.
 
MOMENTO DE LA PRESENTACIÓN DEL ANUARIO 9 DE LA PIEDRIQUINA
 
A este artículo le sigue el gran trabajo realizado por Miguel Suárez y Laura Arango del Campo, miembros de la Asociación L'Ayalga, sobre los orígenes de la iglesia de San Pedro Nora.
 
MIGUEL SUÁREZ, DURANTE SU INTERVENCIÓN EN LA PRESENTACIÓN DEL ANUARIO 9
 
La exposición del propio Miguel sobre "San Pedro de Nora: ¿Una iglesia propia de la aristocracia rural altomedieval?" captó el interés de todos los asistentes. Incluso la prensa local reflejó en un amplio reportaje, publicado días después, la importancia de este estudio realizado para el Anuario 9 de La Piedriquina.
 
REPORTAJE PUBLICADO POR LA NUEVA ESPAÑA EL 4 DE ABRIL DE 2016
 
Por otra parte, en este número no podía faltar un artículo de Florentino González realacionado con la Guerra Civil, ya convertido en uno de nuestros favoritos. En "Las fortificaciones de la Guerra Civil en Les Regueres", Florentino cataloga un total de 71 construcciones: 53 nidos de ametralladora, 2 polvorines, 2 puestos de tirador, 3 refugios y 11 trincheras. De cara a la adecuación de este patrimonio en Les Regueres para un uso terciario, turístico y cultural, habría que tener en cuenta su ubicación. Por un lado tenemos un importante número de fortificaciones emplazadas en montaña, que es además el sitio donde se conservan los mayores y mejores tramos de trinchera. Por el otro, existe un buen número de nidos ubicados en poblaciones o en terrenos de labranza y/o explotación ganadera. Mientras que para los primeros las principales necesidades de adecuación residirían en la realización de trabajos de desbroce y limpieza periódicos, con el fin de hacerlos visibles, en los segundos el principal problema de conservación y de aprovechamiento está en su emplazamiento en recintos particulares de acceso restringido. No obstante, lo dicho, dada la cantidad de estructuras existentes, no debiera ser un gran problema establecer varios itinerarios en los cuales se permitiera al visitante recorrer buena parte de los mismos, al tiempo que se podrían poner en relación con los sucesos aquí ocurridos y con otras construcciones, no expresamente militares, pero que tuvieron parte en aquel conflicto. Por ejemplo, el palomar de Areces o el hórreo azul de Los Piñeos, utilizados ambos como emplazamientos de ametralladoras, el hospital de campaña de Les Ablanoses, la casa ametrallada de La Casa Nueva, etc. El patrimonio militar de la Guerra Civil debe, no solamente ser investigado y preservado, sino que además debe ser expuesto sin miedo, como un paso más en la superación de un conflicto que ha marcado a varias generaciones, aprovechándolo como una muestra más del maravilloso patrimonio histórico, cultural y etnográfico que puebla estas tierras.
 
UNO DE LOS NIDOS DE AMETRALLADORAS QUE AÚN SE CONSERVA EN LES REGUERES

El sumario del anuario continua con el artículo dedicado a la fábrica de lavadoras ALCORA, escrito por José Luis Martínez Quintana. ALCORA fue la única fábrica de lavadoras en Asturias, situada primero en la calle Río San Pedro de Oviedo y, más tarde, en La Corredoria, justo en el lugar donde hoy se encuentra el centro social El Cortijo. Estuvo en funcionamiento unos 10 años, en la década de los 50 del siglo pasado y llegó a tener delegación en Madrid en la calle Juan de Urbieta. Fabricaba al día, en sus mejores tiempos, 10 lavadoras Alcora Kapitán de bombo giratorio, además de las de hélice así como varias neveras y calentadores. La sociedad Alcora fue fundada por Justo Alvarez, Miguel Cores y Jaime Rabassa, con las dos primeras letras de cada apellido se formó el nombre. Tiene mucho interés este trabajo porque casi nadie recuerda ya esta fábrica y por lo que supuso para Asturias.
 
ANTIGUO ANUNCIO DE ALCORA
 
El siguiente artículo lleva por título “100 cases: 100 o más tuve viendo”, de Xandru González Fernández,  y es toda una filosofía de vida. No solo corresponde a la foto principal de la portada del anuario sino que también se ha convertido en uno de nuestros preferidos. ¡Os recomendamos que no dejéis de leerlo!
 
XANDRU GONZÁLEZ, DURANTE SU INTERVENCIÓN EN LA PRESENTACIÓN DEL ANUARIO 9
 
Otro de nuestros grandes colaboradores, Chema Martínez, escribe esta vez sobre "Bares tienda de Llanera, 1ª parte". Es un estudio cargado de sentimiento, en el que intenta captar el ambiente de aquellos chigres, ya desaparecidos, en los que se compraba, jugaba y cantaba, entre otras cosas...
 
CHEMA MARTÍNEZ, DURANTE SU INTERVENCIÓN EN LA PRESENTACIÓN DEL ANUARIO 9
 
Son tantas las historias y recuerdos detrás de cada uno de los bares-tienda recogidos que no es de sorprender el éxito que está teniendo este artículo, al que el periódico de El Tapín dedica una página entera en su última edición.
 
ENTREVISTA A CHEMA MARTÍNEZ PUBLICADA EN EL TAPÍN. ABRIL DE 2016
 
Por su parte, Pedro Quirós Corujo nos ofrece un pequeño estudio sobre “El mal de la rosa y su difusión en Les Regueres”. En él hace un repaso por esta enfermedad que fue muy grave y que tuvo carácter endemico en nuestro concejo, en Llanera y en Carreño. Se debió, sobre todo, a la pobreza y mala alimentación, a la falta de vitaminas y proteinas, acentuado con la llegada del maiz a España, convirtiéndose este en casi único alimento. Se conoce como la enfermedad de las tres DDD: Dermatitis, Diarrea y Demencia. El Dr. Casal y Dr. Roel realizaron sendos estudios de esta enfermedad que llamaron lepra asturiensis. En el concejo llegó a haber a mediados del siglo XVIII: 49 hombres y 113 mujeres afectados. 
 
La toponimia es una eficaz herramienta para conocer detalles de la vida pasada de los pueblos y nuestro experto, Feliciano Suárez, aborda, en esta ocasión, la relativa a una parte de Cogollo. Gracias a los datos recogidos confirmamos el pasado de vaqueros de alzada de todos sus habitantes en los toponimos La Braña, La Cabaña, El Cabañón. Cogollo aparece citado como Branea de Cugullos en el año 905. Sabemos que se dedicaban a fabricar carbón vegetal con los toponimos Los calieros, Carbonera y otros. Y que cultivaban centeno y panizo y en los montes había castaños, robles y abedules. El nombre de las múltiples fuentes y regueros, los picos y montes, la ermita de San Julián, La Torre, La Cruz del Muerto, donde se halló una necropolis tumular,  completan el estudio.
 
Otro habitual de esta revista, Julio García Maribona, escribe el artículo: “La fiesta de Santa Apolonia de Cañe”. Gracias a lo que nos cuenta sabremos que hubo un palacio y una capilla más antiguos que el edificio que hoy conocemos en Cañe. La capilla actual está, como el palacio, en ruinas, pero congregó durante años a numerosos romeros que acudían a esta cita desde lugares bastante alejados. No se conservan las imágenes antiguas desde la Guerra Civil. Parece ser que la de Santa Apolonia era una talla de estilo bizantino y le acompañaban las de Nuestra Señora de la Paz, de piedra, y San Cayetano. El autor recoge también datos de prensa de los años 20 del pasado siglo donde se da cuenta del esplendor de la fiesta.
 
Aunque me duelan les mueles
siete semanes y un día
nun voy a Santa Apolonia
galán en tu compañía.
 

FOTOS PERTENECIENTES A LOS ARTÍCULOS DEL ANUARIO 9 DE LA PIEDRIQUINA
 
La afición al fútbol ya sabemos que levanta pasiones y, en el Anuario 9 de La Piedriquina, Christian Fernández Suárez nos descubre al Deportivo La Venta, allá por 1955, y dedica el artículo a la memoria de su abuelo Chucho y al resto de compañeros de equipo. El Deportivo La Venta fue fundado por David del Juez y tuvo incluso su escudo con una bellota por el hecho de entrenar en el monte La Berruga, en donde abundaban los carbayos. Pronto se les cambió el nombre, sin querer, ya que Pepe de Casa Concha compró unas camisetas amarillas y, de ahí, el mote de Los Canarios. Las fotos tan entrañables de este equipo, seguro que os traerán un punto de nostalgia.
 
FOTO DE EQUIPO DEL DEPORTIVO LA VENTA
 

Rosa Mª Rodríguez escribe "Fornos de pan en Les Regueres", un elaborado censo clasificado en función de su tipología y de si aún están en uso, o no, en el que se recoge cuántas construcciones se conservan aún en el concejo. A pesar de que este tipo de arquitectura popular no está generalmente muy estudiado, nos pareció importante inventariarlos ahora que todavía era posible. En estos tiempos en los que se valoran tanto los productos naturales..., ¿quién sabe?, igual volvemos a arroxar. Al fin y al cabo, pocas cosas saben tan bien como el pan hecho en casa.
 
UNO DE LOS FORNOS DE PAN QUE SE CONSERVA EN LES REGUERES
 
De los fornos de pan, pasamos a otra fiesta, la de Soto, en Les Regueres gracias a las imágenes que captó nuestro gran fotógrafo José Mª González Villanueva en 1958 y 1959. La procesión y la romería de prao por la tarde nos dan una idea de las fiestas de antes, que se completa con un comentario de prensa enviado por el corresponsal, el maestro Campano, en el año 1927.
 
IMÁGEN DE LA FIESTA DE SOTO, TOMADA POR JOSÉ Mª GONZÁLEZ VILLANUEVA
 
Y, como cierre al sumario de la revista, tenemos el artículo de José Manuel Álvarez Pérez, más conocido como Cuchi, titulado "La emigración… ¡pa quien la quiera!, nun ye platu de buen gusto pa nadie. Siempre te sientes marginao", en el que rememora sus años de emigrante en Bélgica.
 
'Era el mes de agosto de 1965, en Mieres, cuando subimos 14 personas en aquella furgoneta de Canga. No recuerdo muy bien lo que pagamos... ¿Billete? Ni teníamos. (…)
Lo que más noté distinto fue la libertad. Podías andar por donde quisieras, y hablar de lo que quisieras. Eso mucho me llamó la atención.
(...) Para mi fue una experiencia, aprendí un idioma, aproveché pa ver un mundo que no pensaba que existía... pero que duro ye ir a otro pais,…yera como aterrizar en otro planeta. Mirabes pa todos los laos y nada era conocido'.
 
CUCHI, EN EL CENTRO, EN BÉLGICA
 
Recordad que el Anuario 9 de La Piedriquina podréis conseguirlo en Librería Parquesol, de Posada de Llanera, y en las siguientes librerías de Oviedo: Librería Cervantes, Librería Ojanguren, Librería Alarcos y Santa Teresa Librería - Café. Para pedidos, información y otras consultas, no dudéis en escribirnos a lapiedriquina@yahoo.es
 


martes, 30 de julio de 2013

LA CAPILLA DE SANTA APOLONIA DE CAÑE (LLANERA)

Parece ser que la primitiva capilla estuvo en el lugar conocido por Cantu de Santa Apolonia, en el alto de La Costana, en Llanera. Algunas personas mayores recuerdan haber conocido las ruinas.
 
LOCALIZACIÓN DEL PALACIO DE CAÑE (DESTACADO EN ROJO).
 
No se sabe cuándo se pasó la capilla al palacio de Cañe. El palacio existía ya, al menos, en el siglo XVII, como atestiguan las pruebas del Caballero de Santiago de D. Francisco Abarca Valdés y López, nacido en Cañe en 1686, hijo de D. Gabriel Abarca y Valdés, nacido en Cañe el 28 de septiembre de 1665, y nieto de D. Juan Manuel Abarca y Valdés, también natural de Cañe, aunque no se precisa la fecha.
 
PALACIO DE CAÑE EN 1980. FOTO: J.I. PRIETO
 
La capilla y el palacio no fueron construidos al mismo tiempo y, tal vez, ésta se haya edificado con posterioridad. Las imágenes y los objetos de culto procedían sin duda de la primitiva ermita. El cáliz y el copón fueron donados por un general que sufrió graves heridas en la mandíbula y que ofreció a la santa hacer estos regalos con las joyas de su familia. Esto sucedió entre los siglos XV y XVI. La imagen de Santa Apolonia que era de estilo bizantino, desapareció junto con las otras durante la guerra civil. Se sabe que fue vendida a un anticuario por una familia de Santa Cruz de Llanera y salió fuera de España. En la capilla había otras imágenes: San Cayetano, San Antonio, una preciosa talla gótica, de marfil, con corona de oro y San Antonio, que fue decapitado en 1936 durante la guerra. Tuvo una odisea muy curiosa: durante la guerra se utilizó el palacio como cárcel y un soldado de Mieres, que logró escapar, al saltar la tapia se golpeó con lo que él creía una piedra y cuál no sería su sorpresa al encontrarse con la cabeza de San Antonio. Así que, la mete en el bolsillo y se la lleva. Un tiempo después pasa por la galería Benedet, en Oviedo, y, al ver que allí se vendían estatuas de escayola, reproducciones del museo del Prado, entra con intención de venderla. Y resultó que el Sr. Benedet, yerno de la Sra. de Cañe, lo reconoció y se lo compraron por lo que pidió, un billete de autobús para él y su mujer a Mieres.
 
FACHADA DEL EDIFICIO QUE ALOJÓ A LA GALERÍA BENEDET
 
Dentro de la capilla había también un valioso crucifijo, situado en frente de la puerta del jardín, de palosanto con incrustaciones de marfil y nácar, que también desapareció en la guerra civil, posiblemente quemado. Había una imagen de piedra: Nuestra Sra. de la Paz, pero no estaba en el altar sino en una columna. También fue decapitada y apareció en la iglesia de San Cucao, detrás del altar mayor. Años más tarde fue vendida por un sacerdote de la parroquia, según información de Mª del Carmen Benedet.
 
En la capilla se conservaban también las casullas antiguas, muy pesadas. Para repararlas, Dª Enriqueta, trajo el hilo de oro de galerías Lafayette de París, por no encontrarlo en España.
 
La última reforma de la capilla la llevaron a cabo en 1908 los dueños del palacio: D. José Álvarez Prieto y Dª Enriqueta Boves Gutiérrez, que lo compraron a la familia Casaprim. De los Casaprim había algunos familiares enterrados en el suelo de la capilla. En una ocasión se inundó y fueron llevados los restos al osario de la parroquia.
 
PALACIO DE CAÑE EN LA ACTUALIDAD. FOTO DE AUTOR DESCONOCIDO
 
La familia Álvarez Boves construyó un corredor para acceder desde el interior del palacio e instalaron un órgano.
 
En las misas de fiesta hacía la primera voz Dª Enriqueta y la segunda, su hija Mª Luisa. También les acompañaba el director de la Banda de Villaviciosa, D. Ramón Alonso, que fue quien puso música al Himno de Santa Apolonia, la letra fue obra del párroco de Bonielles, D. Gil. La misa llegó a ser concelebrada por 16 sacerdotes.
 
A la fiesta venían peregrinos de rodillas y con ofrendas a la santa, sobre todo exvotos de cera. Venían de muchos lugares de Asturias. No hace muchos años que vino una familia de San Antolín de Ibias, a la que habían ofrecido sus antepasados y marchó decepcionada por no encontrar nada. Se cantaban coplas populares: como las facilitadas por Remedios Suárez, nacida en Agüera de Trasmonte y vecina de Parades:
 
Aunque me duelan les mueles
siete semanes y un día
nun voy a Santa Apolonia
galán en tu compañía.
 
Y esta otra, que hace referencia a D. Ramón Casaprim, fallecido en 1879:
 
Santa Apolonia ta en Cañe,
en el concejo de Llanera,
tiénla D. Ramón en casa
en cuenta de una doncella.
 
Se celebraba la fiesta el 10 de agosto, día de san Lorenzo, por ser la onomástica del hijo pequeño de los dueños y porque el 9 de febrero, que era el día que le correspondía, nevaba y no se podía festejar como en verano. Se hacía romería en los jardines del palacio y más tarde en el prado colindante, donde se bailaba al son de la gaita. La última se celebró hacia 1950. Ya organizadas por los vecinos hubo 2 ó 3 romerías que se hacían junto al puente sobre el río Barredo, pero sin fiesta religiosa.
 
Actualmente se celebra el primer domingo de agosto y los vecinos tienen una imagen de Santa Apolonia que fue comprada por Dª Josefa Llana Pérez, de Casa Barrero de Tuernes, y está depositada en la capilla de San Pedro en Agüera, desde donde sale en procesión hasta la plaza de la Fuente el Xuego, donde tiene lugar la misa de campaña, y donde es recibida por una descarga de cohetes. La recuperación de esta fiesta fue impulsada por Charín de Casa Barrero, presidenta de la comisión, fallecida hace unos meses.
 

Texto: Rosa María Rodríguez Fernández. El artículo original fue publicado en la revista La Piedriquina nº 28 (Julio 2002).