jueves, 26 de septiembre de 2013

RUTA DE LOS MOLINOS DE LES REGUERES - PARTE 1

Las Regueras, por su configuración hidrográfica, con abundantes riachuelos o regueros, de los que deriva su nombre, es un concejo con una notable afluencia de molinos de agua.
 
MAPA DE LAS REGUERAS
 
Los molinos de agua son construcciones simples, fácilmente reconocibles por sus arcadas sobre la corriente de los ríos. Actualmente solo dos están en funcionamiento, pero merece la pena ver los que quedan como testigos de un pasado que ya es historia.
 
La ubicación de los molinos, casi siempre solitarios, está en lugares frondosos, casi mágicos, en los que ruge enfadado el rodeznu a la par que el suave cantarín de la muela volandera.
 
Los molinos forman parte del patrimonio de los pueblos, en parte por su función básica como actividad industrial y, en parte, como medio de transmisión oral de la cultura comarcal, al haber sido centros neurálgicos de reunión y tertulia.
 
COPIN, RASERU Y MAQUILES, FORMAS DE MEDIDA RELACIONADAS CON LA ACTIVIDAD DE LOS MOLINOS
 
Los molinos de Les Regueres se encuentran casi todos sobre el cauce de los ríos Soto y Andallón. El río de Soto nace en Cogollo y en la parte alta se pueden ver aún las ruinas de un molino con doble arcada.

MOLÍN DE LA COLLADA - COGOLLO
 
MOLÍN DE L' ESPRÓN
 
Más abajo están el de Padrún y, ya en Bárzana, el de Casa Benito, en ruinas y el del Xastre, reparado recientemente.

MOLÍN DEL PADRÚN
 
RESTOS DEL MOLÍN DE CA BENITU
 
DIFERENTES VISTAS DEL MOLÍN DEL XASTRE
 
En Landrio se encuentra el molín de Xilo y en Pravia el de Casa Galán.
 
MOLÍN DE XILO
 
PUENTE DE ACCESO AL MOLÍN DE XILO
 
MOLÍN DE CA GALÁN
 
En Soto, está el de Palazeros, en ruinas.
 
MOLÍN DE PALACEROS
 
El de La Chamica, ya en la salida del pueblo de Soto hacia Lazana. Está restaurado y convertido en vivienda.

MOLÍN DE LA CHAMICA
 
Siguiendo el río vemos el del Xastre, que nunca llegó a moler, y el de La Olla.
 
INTERIOR DEL MOLÍN DE LA OLLA
 
MOLÍN DE LA OLLA

Río abajo hacia Valduno está el molín de Cilia, recién restaurado. Hubo otros pero hoy ya han desaparecido: Monasteriu y La Pandiella. 
 
MOLIN DE CILIA


miércoles, 4 de septiembre de 2013

LA PIEDRIQUINA EN NUEVO FORMATO

Nuestra revista La Piedriquina ha cumplido, recientemente, 16 años y, para celebrarlo, nos pareció buena idea comenzar una nueva etapa, publicando números monográficos, o casi monográficos, en su mayoría, con más páginas, mejor calidad de papel, de impresión y, esperamos que estéis de acuerdo, también más calidad de los propios artículos, reduciendo el número de revistas a dos o tres al año, ya que esto conlleva un volumen de trabajo que, francamente, no podríamos asumir. Esperamos que el cambio os guste y poder seguir contando con vosotros, por lo menos, otros 16 años más.
 
 
Bajo este nuevo formato ya hemos publicado el número 87, sobre la parroquia de Soto, en Les Regueres, que fue todo un éxito y se agotó en muy pocos días. Y, este mes, acaba de salir a la venta el número doble 88-89, que trata de Santullano de Les Regueres y los pueblos de su parroquia en 60 páginas con multitud de fotos antiguas y un recorrido por su historia.
 
 
La revista puede adquirirse por suscripción anual a la misma (solicitándolo a través de nuestro correo electrónico: lapiedriquina@yahoo.es) o a través de nuestra asociación. Si os interesa, no dejéis de contactar con nosotros y os informaremos de posibles puntos de venta.
 

jueves, 15 de agosto de 2013

LAS REGUERAS EN LA JUNTA GENERAL DEL PRINCIPADO DE 1590 A 1705

 
En la Junta General del Principado, el Concejo de Las Regueras, al igual que otros que habían sido obispalías, tenía tercera parte de voto. Los representantes del concejo en dicha Junta durante los siglos XVI y XVII fueron:
 
  • Fernando Álvarez de la Ribera, de Andallón, en 1596, 1598, 1600, 1601, 1602, 1603, 1605, de 1609 a 1615, 1617 y 1618.
  • Lope de Miranda Ribera, de Andallón en 1599.
  • Pedro Alonso de Ania, de Valduno, en 1600 y 1605.
  • Diego de Valdés Ribera en 1609 y 1615.
  • Toribio de la Ribera de 1617 a 1620, 1623, 1624, 1625, 1627, 1629, 1630, 1632 y 1635.
  • Gaspar de Avilés, de la Casa de Bolgues, en 1620, de 1631 a 1636, 1643, 1644, 1647 y 1648.
  • Miguel de Tamargo de La Fuente, de Valduno en 1624.
  • Diego de Miranda, de Tamargo en 1625, 1630 y 1645.
  • Toribio de Ania y Cristóbal de Ania, de Valduno en 1629.
  • Boyso Suárez en 1634.
  • Diego de Avilés, de Bolgues, en 1645.
  • Antonio de Ribera, de Andallón en 1645 y 1646.
  • Gutierre de Ribera, de Andallón en 1647 y 1652.
  • Gabriel de Caso y Gaspar de Caso en 1649.
  • Francisco de Hevia, de Bolgues, en 1672.
  • Luis González Argüelles en 1672.
  • Diego de Hevia Flórez Avilés, de Bolgues en 1705.
Escudo del Palacio de Bolgues (Las Regueras), con armas de Avilés Hevia.
 
En la Junta General del 12 de abril de 1645 se discute lo que han de pagar los concejos a dicha junta para gastos de representación. Al concejo de Las Regueras le corresponden 1000 maravedíes.
 
El 19 de agosto de 1645 se hace el reparto de los soldados y dineros que corresponde entregar a cada concejo. A Las Regueras le toca entregar 2 soldados y 204 reales de vellón y 68 de plata.
 
En la Junta del 31 de marzo de 1646 se acuerda cuánto ha de pagar cada concejo en razón de impuestos. Las Regueras paga 7302 maravedíes.
 
El 30 de marzo de 1649 se reunieron para tratar del repartimiento de los 250 soldados que el Principado debe enviar a su Majestad. A Las Regueras le corresponde soldado y medio, este medio a sortear con Peñaflor y Priañes y 139 reales y medio de vellón y 63 de plata.
 
El 8 de marzo de 1651 se hace un nuevo reparto de soldados, esta vez para la Real Armada que han de ser conducidos hasta Pasajes. A Las Regueras le toca de nuevo soldado y medio a sortear con Peñaflor y Priañes.
 

El 8 de junio del mismo año en un nuevo repartimiento de soldados para el Regimiento de La Guarda asignan a los concejos de Las Regueras y Llanera y cotos de Peñaflor y Priañes un soldado y 156 reales de vellón y 42 de plata.
 
En 1663 al concejo le toca enviar 3 soldados y un tercio de otro, a sortear con Ribera de Arriba.
 
En 1664 envía 3 soldados, según acuerdo del 20 de abril.
 
En la Junta del 24 de enero de 1672 el procurador de Las Regueras, D. Luis Argüelles pidió que por cuenta de los efectos de fábrica de caminos y obra pía que fundó el Ilmo. Sr. D. Fernando de Valdés, arzobispo de Sevilla, se reparase el camino que está desde el lugar de Valduno a la villa de Peñaflor. Y visto se acordó se llevase a la diputación. (Actas de las Juntas y Diputaciones del Principado de Asturias).

Texto: Rosa Mª Rodríguez Fernández ©LA PIEDRIQUINA

martes, 30 de julio de 2013

LA CAPILLA DE SANTA APOLONIA DE CAÑE (LLANERA)

Parece ser que la primitiva capilla estuvo en el lugar conocido por Cantu de Santa Apolonia, en el alto de La Costana, en Llanera. Algunas personas mayores recuerdan haber conocido las ruinas.
 
LOCALIZACIÓN DEL PALACIO DE CAÑE (DESTACADO EN ROJO).
 
No se sabe cuándo se pasó la capilla al palacio de Cañe. El palacio existía ya, al menos, en el siglo XVII, como atestiguan las pruebas del Caballero de Santiago de D. Francisco Abarca Valdés y López, nacido en Cañe en 1686, hijo de D. Gabriel Abarca y Valdés, nacido en Cañe el 28 de septiembre de 1665, y nieto de D. Juan Manuel Abarca y Valdés, también natural de Cañe, aunque no se precisa la fecha.
 
PALACIO DE CAÑE EN 1980. FOTO: J.I. PRIETO
 
La capilla y el palacio no fueron construidos al mismo tiempo y, tal vez, ésta se haya edificado con posterioridad. Las imágenes y los objetos de culto procedían sin duda de la primitiva ermita. El cáliz y el copón fueron donados por un general que sufrió graves heridas en la mandíbula y que ofreció a la santa hacer estos regalos con las joyas de su familia. Esto sucedió entre los siglos XV y XVI. La imagen de Santa Apolonia que era de estilo bizantino, desapareció junto con las otras durante la guerra civil. Se sabe que fue vendida a un anticuario por una familia de Santa Cruz de Llanera y salió fuera de España. En la capilla había otras imágenes: San Cayetano, San Antonio, una preciosa talla gótica, de marfil, con corona de oro y San Antonio, que fue decapitado en 1936 durante la guerra. Tuvo una odisea muy curiosa: durante la guerra se utilizó el palacio como cárcel y un soldado de Mieres, que logró escapar, al saltar la tapia se golpeó con lo que él creía una piedra y cuál no sería su sorpresa al encontrarse con la cabeza de San Antonio. Así que, la mete en el bolsillo y se la lleva. Un tiempo después pasa por la galería Benedet, en Oviedo, y, al ver que allí se vendían estatuas de escayola, reproducciones del museo del Prado, entra con intención de venderla. Y resultó que el Sr. Benedet, yerno de la Sra. de Cañe, lo reconoció y se lo compraron por lo que pidió, un billete de autobús para él y su mujer a Mieres.
 
FACHADA DEL EDIFICIO QUE ALOJÓ A LA GALERÍA BENEDET
 
Dentro de la capilla había también un valioso crucifijo, situado en frente de la puerta del jardín, de palosanto con incrustaciones de marfil y nácar, que también desapareció en la guerra civil, posiblemente quemado. Había una imagen de piedra: Nuestra Sra. de la Paz, pero no estaba en el altar sino en una columna. También fue decapitada y apareció en la iglesia de San Cucao, detrás del altar mayor. Años más tarde fue vendida por un sacerdote de la parroquia, según información de Mª del Carmen Benedet.
 
En la capilla se conservaban también las casullas antiguas, muy pesadas. Para repararlas, Dª Enriqueta, trajo el hilo de oro de galerías Lafayette de París, por no encontrarlo en España.
 
La última reforma de la capilla la llevaron a cabo en 1908 los dueños del palacio: D. José Álvarez Prieto y Dª Enriqueta Boves Gutiérrez, que lo compraron a la familia Casaprim. De los Casaprim había algunos familiares enterrados en el suelo de la capilla. En una ocasión se inundó y fueron llevados los restos al osario de la parroquia.
 
PALACIO DE CAÑE EN LA ACTUALIDAD. FOTO DE AUTOR DESCONOCIDO
 
La familia Álvarez Boves construyó un corredor para acceder desde el interior del palacio e instalaron un órgano.
 
En las misas de fiesta hacía la primera voz Dª Enriqueta y la segunda, su hija Mª Luisa. También les acompañaba el director de la Banda de Villaviciosa, D. Ramón Alonso, que fue quien puso música al Himno de Santa Apolonia, la letra fue obra del párroco de Bonielles, D. Gil. La misa llegó a ser concelebrada por 16 sacerdotes.
 
A la fiesta venían peregrinos de rodillas y con ofrendas a la santa, sobre todo exvotos de cera. Venían de muchos lugares de Asturias. No hace muchos años que vino una familia de San Antolín de Ibias, a la que habían ofrecido sus antepasados y marchó decepcionada por no encontrar nada. Se cantaban coplas populares: como las facilitadas por Remedios Suárez, nacida en Agüera de Trasmonte y vecina de Parades:
 
Aunque me duelan les mueles
siete semanes y un día
nun voy a Santa Apolonia
galán en tu compañía.
 
Y esta otra, que hace referencia a D. Ramón Casaprim, fallecido en 1879:
 
Santa Apolonia ta en Cañe,
en el concejo de Llanera,
tiénla D. Ramón en casa
en cuenta de una doncella.
 
Se celebraba la fiesta el 10 de agosto, día de san Lorenzo, por ser la onomástica del hijo pequeño de los dueños y porque el 9 de febrero, que era el día que le correspondía, nevaba y no se podía festejar como en verano. Se hacía romería en los jardines del palacio y más tarde en el prado colindante, donde se bailaba al son de la gaita. La última se celebró hacia 1950. Ya organizadas por los vecinos hubo 2 ó 3 romerías que se hacían junto al puente sobre el río Barredo, pero sin fiesta religiosa.
 
Actualmente se celebra el primer domingo de agosto y los vecinos tienen una imagen de Santa Apolonia que fue comprada por Dª Josefa Llana Pérez, de Casa Barrero de Tuernes, y está depositada en la capilla de San Pedro en Agüera, desde donde sale en procesión hasta la plaza de la Fuente el Xuego, donde tiene lugar la misa de campaña, y donde es recibida por una descarga de cohetes. La recuperación de esta fiesta fue impulsada por Charín de Casa Barrero, presidenta de la comisión, fallecida hace unos meses.
 

Texto: Rosa María Rodríguez Fernández. El artículo original fue publicado en la revista La Piedriquina nº 28 (Julio 2002).

jueves, 11 de julio de 2013

AMADOR MENÉNDEZ VELÁZQUEZ, REGUERANO DEL AÑO

La asociación La Piedriquina ha elegido al primer REGUERANO DEL AÑO, dando un giro más abierto para extenderse a todo el concejo. Hasta ahora solo nombraba a dos parroquianos en Biedes pero, a partir de ahora, los galardones serán un parroquiano y un reguerano, buscando siempre a personas que destaquen por su valía y su contribución a Biedes y a Las Regueras, respectivamente.
 
 
El reguerano elegido es AMADOR MENÉNDEZ VELÁZQUEZ, un gran científico. El acto de entrega tendrá lugar el 15 de septiembre de 2013 en Biedes durante la festividad del Cristo.
 
 
Amador es doctor en Química por la Universidad de Oviedo. Desde Octubre del 2009 ha investigado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Actualmente trabaja en la Fundación ITMA (Instituto Tecnológico de Materiales de Asturias). Sus líneas de investigación se dirigen hacia la Nanotecnología, la Energía Solar Fotovoltaica, la difracción de Rayos-X, la Inteligencia Artificial, la Teoría de la Información y la Química Medicinal. Es autor del sistema experto MOLFINDER, primer sistema que, utilizando técnicas de Inteligencia Artificial, permite visualizar el enlace químico y los mundos atómico y molecular, a partir de datos de difracción de Rayos-X. Ha formado parte del equipo de seis investigadores del MIT que han establecido el record mundial de eficiencia en la captura de energía solar.

Entre otros, ha recibido el Premio de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico del Colegio Oficial de Químicos de Asturias (2005) y el Primer Premio FUO de Investigación Aplicada (2009). Está especialmente sensibilizado con la divulgación de la Ciencia y ha recibido una distinción de la comisión de divulgación de la Real Sociedad Matemática Española por su relato "Las medidas del mundo".
 
 
Durante doce años ha ejercido como Profesor de Enseñanza Secundaria, los tres últimos como coordinador de Nuevas Tecnologías del IES Cangas del Narcea, recibiendo el segundo Premio Nacional de diseño web de la revista Computer Idea por la web del centro educativo. Asimismo ha creado y coordinando el programa "Encuentros en la Red", que fue Premio Nacional a la mejor iniciativa educativa por el aprovechamiento de Internet en el aula y Premio de la Sociedad de la Información del Gobierno del Principado de Asturias. Recientemente, con su libro “Una revolución en miniatura. Nanotecnología al servicio de la humanidad”, ha logrado el Premio Europeo de Divulgación Científica.
 


martes, 18 de junio de 2013

LAS "OTRAS" REGUERAS...

 
En la provincia de León hay varios pueblos y ayuntamientos que, como nuestro municipio asturiano, llevan también el nombre de Las Regueras. He aquí una pequeña descripción de los mismos. Personalmente, nos parece que quizás fuese interesante hermanarse con alguno de ellos.
LOCALIZACIÓN DEL CONCEJO DE LAS REGUERAS EN EL MAPA DE ASTURIAS
 

Las Regueras también es una comarca de la provincia de León. Está formada por parte del actual ayuntamiento de Villaquilambre con una población cercana a los 20000 habitantes. Está a escasos kilómetros de la capital. Comprende los núcleos de Nava-Tejera, Villamoros de Las Regueras, (celebra las fiestas de Santiago y Santiaguín en julio) Villarrodrigo de Las Regueras, (fiestas de Natividad de Nuestra Señora el 8 de septiembre), Villaobispo de Las Regueras, (celebra la fiesta de Pascua Florida a principios de julio) y Villa-Zulema.
LOCALIZACIÓN DE VILLAOBISPO DE LAS REGUERAS, EN EL MAPA DE ESPAÑA
 
En la comarca de Las Regueras, el paisaje es el típico de un páramo con suaves cerros, situada al margen izquierdo del río Torío antes de su paso por la capital. Históricamente el término se vincula a la Hermandad de Las Regueras, una hermandad de riego, uno de aquellos movimientos populares nacidos para la defensa de los más débiles núcleos rurales frente a los cabildos urbanos. Su economía se basa en la agricultura, ganadería y pequeñas industrias. En Villarrodrigo de Las Regueras se encuentra el Hotel del Pozo y el restaurante El Chalet del Pozo. Villaobispo de Las Regueras cuenta con varios restaurantes: Mesón asador El Chicho, Marino II, La Kandela, Casa Estrella, La Ceranda, Luisón, Taberna de los Pinos, Villa del Obispo, Casa Eva… En Villamoros de Las Regueras destaca la Cueva Ermita de San Martín, un oratorio del siglo X.
CUEVA ERMITA DE SAN MARTÍN
 
Pobladura de Las Regueras es una localidad del Bierzo Alto, situada entre los pueblos de Almagarinos y Tremor de Arriba. Pertenece al Ayuntamiento de Igüeña. Celebran Pentecostés y Nuestra Sra. De la Asunción. El río Tremor es muy truchero y acuden cada temporada muchos pescadores. Tiene un alojamiento singular: La Ecoposada.
 
IGLESIA DE POBLADURA DE LAS REGUERAS
 

Rodrigatos de Las Regueras situado en el Bierzo Alto es uno de los pueblos de montaña más atractivos de la comarca. Tiene una altitud de 1070 m. Pertenece como Pobladura al ayuntamiento de Igüeña. Celebra las fiestas de San Antón el 17 de enero y San Pelayo el primer domingo de julio. La agricultura y la ganadería dominaron la vida económica del municipio de Igüeña hasta la aparición de la minería del carbón. Actualmente, existen dos empresas mineras Alto Bierzo y Uminsa.
ESCUDO DE IGÜEÑA, LEÓN
 
El municipio de Regueras de Arriba está situado al sur de la provincia de León, en la margen izquierda del río Órbigo que le sirve de divisoria con La Bañeza, cabeza del partido judicial al que pertenece. El municipio está constituido por dos entidades de población: Regueras de Arriba, localidad donde se ubica el ayuntamiento, y Regueras de Abajo. El acceso a Regueras es por la carretera que une La Bañeza con Santa María del Páramo, tomando el desvío a la derecha a la altura del Puente Paulón. También es posible acceder por la carretera que une Regueras con Azares del Páramo, si bien esta última no es tan transitada como la primera.
MAPA DE LAS REGUERAS DE ARRIBA Y DE ABAJO
 
De su patrimonio histórico-cultural cabe destacar los dos templos parroquiales, el de Regueras de Arriba y el de Regueras de Abajo. Sus fiestas patronales se celebran el día de la Santísima Trinidad (junio) y el día Nuestra Señora del Rosario (octubre) en Regueras de Arriba, además de la fiesta de las Águedas el 7 de febrero. San Miguel el primer domingo de agosto en Regueras de Abajo. Es también de gran popularidad la fiesta en honor al turista que se celebra todos los años en Regueras de Abajo a comienzos de agosto.

FIESTA DE LAS ÁGUEDAS, CELEBRADA EN REGUERAS DE ARRIBA ANUALMENTE CADA 7 DE FEBRERO

La presencia del río Órbigo en el municipio es un buen reclamo para pescadores que acuden incluso desde fuera de la provincia y es, asimismo, un estupendo lugar de encuentro para cazadores, especialmente para aquellos que buscan liebres, perdices o codornices.

RÍO ORBIGO

San Justo de Las Regueras pertenece al municipio de Villaturiel, en la provincia de León y a la comarca de La Sobarriba. Tiene 21 habitantes. Está situado en el margen derecho del Río Porma, cerca de la confluencia de este con el río Esla. Celebra la festividad de Santa Lucía el 13 de diciembre. Destaca la Iglesia parroquial con interesante armadura de madera de limas o artesa.
SAN JUSTO DE LAS REGUERAS
 

viernes, 31 de mayo de 2013

EL CINE IDEAL DE LUGO DE LLANERA...

... MUCHO MÁS QUE UN LOCAL DE CINE 

(Lucía Martínez Sáez - Revista La Piedriquina nº 67, Junio 2009)

Corría el año 1945 cuando el matrimonio formado por Ángel Ortea y su mujer, Etelvina Alonso, junto con sus dos hijos: Jesús Ángel y Zulima, deciden abrir en un local en Lugo de Llanera, situado en el callejón de la calle La Ciega, hoy José Manuel Bobes, el Baile Ideal y, hacia 1949, un cine.

 

Ángel era también el barberu del pueblo. Todo el mundo lo conocía por Ángel el barberu. Además tenía un bar en la calle principal que llevaba el mismo nombre que el cine, Ideal. Le ayudaba con las películas su cuñado Jesús, que tenía el curso que se exigía para proyectar. Venía en una bicicleta con los pantalones recogidos a los laos con pinzas. Aparecía siempre, hiciera bueno o malo, incluso nevando se le tiene visto con la bici al hombro.

En los comienzos existía el local del cine y, adosada a él, al aire libre, la pista de baile que se usaba en el verano y siempre que el tiempo lo permitía. Si llovía, los dueños permitían entrar en el local del cine. La música salía de un pick-up. En esta pista se hicieron bodas y reuniones familiares llevando la comida de casa.

En la década de los 50 desapareció la pista y se pasó, en parte, a la ampliación del cine y a la mejora del resto de servicios, como el guardarropía, la taquilla, nuevos baños y una barra ambigú. Ésta se creó para facilitar en los descansos la charla, intercambiar opiniones sobre la película, ligar y refrescarse el gañote. También se instaló debajo de la pantalla un escenario para las actuaciones de orquestas.

El local tenía un pasillo central y 17 filas de butacas a cada lado, con 9 asientos por fila, pegadas a la pared, y bancos delante para los niños, más sillas de tijera que se usaban solo si hacía falta. Las butacas eran bastante duras y los vecinos solíamos llevar cojines de casa y hasta mantas para el frío. Tanto las entradas como las butacas no estaban numeradas y los acomodadores situaban a la gente según llegaba. Los días de lluvia las chicas, sobre todo, iban en zapatilles y madreñes, que se guardaban debajo de los bancos o en el guardarropa.

La primera taquillera fue Mª Consuelo Ponga, y más tarde, Zulima, la hija de los dueños.

El cine dispuso de un acomodador y, a veces, de dos, sobre todo los domingos, en la sesión de la tarde que estaba la sala completa. También cuando las fiestas de Lugo; si llovía todo el mundo se metía en el Ideal y estaba a rebosar. Era en esas ocasiones cuando había que poner las sillas complementarias que llegaban casi hasta el borde de la pantalla.

Susi Pachón y Pepito Caravia fueron los acomodadores de este cine. Cuentan que venía una pareja a la sesión de la noche que dejaba muy buena propina, y ellos en cuanto les veían aparecer, entraban corriendo con sus linternas, uno detrás de otro, y luego, eso sí, se repartían las propinas. Los acomodadores hacían la vista gorda con las parejas que se sentaban atrás del todo. Ya los chavales, antes de entrar, les amenazaban para que no les enfocasen con la linterna.

El precio de las entradas nadie lo recuerda. Se barajan cifras de 3 pesetas, y los niños menos: sobre 2 pesetas. Había una entrada de 5 pesetas que incluía baile y cine. También, algunos jueves que se hizo baile, la pareja pagaba solo por uno.

Las películas llegaban de las cinematográficas o de algún circuito de cines. Había un señor llamado Pesquera que tenía varios cines importantes en Asturias y Ángel procuraba ponerse en contacto con él para hacerse con las cintas lo antes posible y así traer las novedades más recientes.

Las películas venían todas en un paquete muy completo que contenía el NODO, carteles grandes tipo póster, que se colocaban en la fachada del bar y programas de mano que se repartían en los descansos, anunciando la próxima película.

En mi casa, mi hermana Pilar guardaba todo tipo de cosas relacionadas con el cine, llegó a tener cientos de programas de mano, que con el tiempo fueron desapareciendo y hoy no queda ninguno.

Venían en unas valijas de la RENFE en rollos enormes que se rompían con facilidad de tanto pasarlas, pero el corte siempre coincidía con el momento más esperado, el de la escena de amor. Se hacía eterna esa espera mientras la pegaban de nuevo y eso provocaba la protesta de la mayoría. En alguna ocasión hubo cambio en el orden de los rollos; se ponía el 3º por el 2º, viendo antes el final, con el consiguiente alboroto del público.

Sin el NODO no se podía pasar, en alguna ocasión hubo que suspender la sesión por faltar el NODO.

La cartelera era la gran ilusión de la mayoría. La revisábamos 20 veces porque te permitía hacerte a la idea o imaginar las escenas que ibas luego a ver. ¿Ya pusieron la cartelera?... se preguntaba la gente.

Las películas de mayor éxito fueron las de Sara Montiel: Pecado de amor, La reina de Chantecler, Samba, Mi último tango… De Sara Montiel podríamos decir que se vieron todas. ¡En casa llegamos a ver El último cuplé, 3 veces! Recuerdo las de Lola Flores, como Mª de la O, con Gustavo Rojo, en 1958. También vimos muchas de Joselito, que ya era en color en 1957 como, por ejemplo: El ruiseñor de las cumbres.

También Calle Mayor del asturiano José Suárez. Y muchas coproducciones hispano-mejicanas. Las productoras eran: Diana Films y Suevia Films de Cesáreo González.  De Lola Flores proyectaron: Pena, penita, pena, Limosna de amores, Nobleza baturra, Suspiros de España, y también producciones italianas: La muerte de un ciclista, con Lucía Bosé y Alberto Closas, en blanco y negro.

Las minas del rey Salomón, y del Oeste como Sólo ante el peligro, La diligencia, Río Bravo, La muerte tenía un precio… Las de humor de Cantinflas, las bélicas como El puente sobre el río Kwai y no faltaban las de tema religioso como Los diez mandamientos, Quo vadis, etc. De aquella traían lo mejor y más nuevo que había. Pero las más taquilleras, las que más dinero dieron fueron: Pena, penita, pena y Limosna de amores de Lola Flores.

Una vez se puso una versión especial de Ben-Hur para niños y vinieron a verla de muchísimos colegios. Era una versión más pequeña que la que vimos después y que permitía verse dadas las reducidas medidas de la pantalla. 

Había películas para todos los públicos y también para mayores. Sobre todo se llevaba un gran control, tanto por parte de la persona que recogía la entrada en la puerta como por parte de la Guardia Civil, que acudía asiduamente a las sesiones. En el local había un cartel que decía:

LA LEY PROHIBE
LA BLASFEMIA
Y ESCUPIR

Las sesiones eran los sábados a las 9 y los domingos a las 4 y, a continuación, el baile de 6 a 9 y luego otra sesión de cine a las 9,30. También hubo épocas que hubo cine los lunes y, en alguna ocasión, los jueves. Ponían una gramola con canciones que se oían fuera para anunciar que luego iba a empezar el cine. El horario de la sesión de tarde de los domingos dependía un poco de la llegada de los trenes: si éstos se retrasaban, se retrasaba también el comienzo. Por el invierno se solía ir a la estación para informarse de los retrasos. Los trenes quedaban vacíos en la estación de Lugo, la gente venía al cine en manada, tanto de los que venían de Gijón, como el que venía de Oviedo con gente de Lugones. Se bajaban a toda prisa para hacer una parada en el puesto que tenía Rosa la Payarona en la esquina de Casa Angelu, con su escaparate de zapatilles, enfrente de la RENFE para proveerse de pan de higo, avellanes, caramelos, saquito (tabaco suelto), tabaco rubio… y, como se alargaba mucho la cola, iban un poco más adelante a comprarle a Sabina, que ponía el puesto en la entrada del callejón y que se quedaba allí hasta el final, hasta que se acababa el baile y se acababa todo. Otros iban corriendo a hacer cola en la taquilla por si quedaban sin la entrada, cosa que también ocurría en alguna ocasión.

Los primeros años de este cine-baile fueron gloriosos. Fue frecuentado por muchísima gente que bailaba los tangos, rumbas, pasodobles, de maravilla. Dado el buen carácter de su dueño que tenía muy buena mano para calmar a quien se exaltase, no se recuerdan conflictos en los que tuviera que intervenir la Guardia Civil y nunca tuvo ninguna clausura.

GRUPO DE ASIDUOS EN EL BAILE, DETRÁS SE APRECIA EL ALTILLO Y LA ORQUESTA

Una vez acabada la sesión de cine del domingo, había que desmontar y correr las butacas, que eran bastante pesadas, apilándolas atrás, para hacer sitio para el baile. Los bancos se dejaban en los laterales, así podían sentarse las chicas mientras esperaban que las sacasen a bailar. Si dos chicas se ponían a bailar juntas, al acercarse el chico le decía:

- ¿Extremes?

En esta época algunas madres del pueblo tenían a bien colarse para llindar a les fíes, espiando con quien bailaban o si lo hacían muy apretado...

De este baile salieron muchos romances, parejas que llegaron a casarse y que hoy son abuelos. Solía estar amenizado por una gramola que sonaba en la calle y en donde me tocó bailar con los niños de mi edad por no poder entrar al ser todavía muy jóvenes.

En los años 60 se traían orquestas. Hubo una, Judith y su conjunto, que venía de Gijón y animaba muchísimo.

DÍA DE LA ASCENSIÓN, 23-5-1963. PEPÍN QUIMARÁN Y PILI BOTÓN

Entre 1960 y 1970 las figuras de este baile eran mi hermana Pili Botón y Manolito Casaprima para los tangos. El twist ya era otra cosa, para el twist Pili necesitaba un bailarín especial como Pepín Quimarán de Posada. Como puede verse en la foto bailaba descalza y se presentó a un concurso de baile en Posada, siendo su pareja Juanjo, un chico de Arévalo que pasaba aquí las vacaciones con sus primos y que era un excelente bailarín.

PILI BOTÓN Y JUANJO DE ARÉVALO EN EL CONCURSO DE TWIST DE POSADA, 30-7-1963

En este salón Ideal se celebraron todo tipo de actos: canción asturiana con El Presi, teatro con todas las compañías itinerantes, que tenían como parada obligatoria el Ideal entre ellas la Compañía Asturiana de Comedias. Es de agradecer la buena disposición de esta familia para ceder sus locales para todos los eventos, incluidos los primeros mítines políticos, las reuniones de vecinos, de la sociedad de festejos, etc., etc.

El cine baile Ideal fue el centro social de Lugo, que entonces no teníamos, en el que los vecinos podían verse y compartir sus opiniones y sus cosas. Como ocurrió en todos los pueblos con la llegada de la TV, y con la emigración de jóvenes a la capital, llegó la decadencia y, por falta de público, se cerró el cine, al final de los 70. En la actualidad el local se conserva tal cual, aunque en bastante abandono. El bar y la barbería son hoy una academia para los chavales.

A finales de los años 60 y principios de los 70 los jóvenes del pueblo se reunían en el Ideal para hacer sus guateques, eran muy privados, y a los que sólo entraba la gente que ellos consideraban oportuna. Bebían refrescos y preparaban en un caldero una mezcla de Coca-Cola con un poco de ginebra y limón, tipo Cuba-libre y se servían con una garfilla. Estos guateques fueron muy criticados en el pueblo. La música que sonaba era Paul Anka, los Beatles, la trompeta de Rody Ventura, Elvis Presley... Sobre todo: twist y rock&roll a morir.


Cuando mis padres se iban al baile o a ver alguna película, a la que yo no podía entrar, me quedaba en casa llorando y mi abuela Amalia era incapaz de consolarme, ¡imaginaba lo que había dentro y yo sin poder participar!

Al escribir esto siento una gran nostalgia y puedo decir que para mí, como para muchos otros, se fueron con el bar, cine y baile Ideal los mejores años de nuestra vida...