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lunes, 3 de marzo de 2014

ANUARIO VII DE LA PIEDRIQUINA

PORTADAS DE LOS SEIS PRIMEROS ANUARIOS DE LA PIEDRIQUINA
 
Como sabéis, La Piedriquina viene editando, desde 2008, una revista anual que suele salir a la venta hacia los finales de marzo o principios de abril. Este año no iba a ser menos y ya tenemos en imprenta nuestro séptimo anuario. Con mucha ilusión os presentamos el variado sumario del que consta:

PORTADA DEL ANUARIO 7 DE LA PIEDRIQUINA
  • “El Camino de Santiago por Les Regueres”, Rosa Mª Rodríguez Fernández.
  • “Trabajos en la villa de Andayón. Documentación y Conservación de la ruina romana”, Juan R. Muñiz Álvarez y Marta Luisa Corrada Solares.
  • “La ofensiva de febrero en Les Regueres”, Florentino González Fernández.
  • “José María, el etnógrafo con cámara de fotos”, Chema Martínez.
  • "Las cuevas de Las Mestas y Sofoxó: testigos de excepción de la prehistoria en la Parroquia de Valsera”, Miguel Ángel Suárez Suárez (Asociación L’Ayalga).
  • "La Tejera de Villayo", Julio García Maribona Rodríguez Maribona.
  • "Regueranos en el hockey asturiano", José Luis Martínez Quintana.
  • "Historia de Recastañoso", Jesús Ángel Álvarez Cueva.
  • "Pepe Ca Pinón de Fanes, un emprendedor nato", Chema Martínez.
  • "Cañales y apostales para la pesca de anguilas y lampreas y pozos salmoneros en Les Regueres", José Luis Martínez Quintana.
  • "Santa Cruz de Llanera a través de la cámara de Albino Rodríguez", Albino Rodríguez.
  • "Las raíces regueranas del Poeta Ángel González Muñiz", Mª Asunción Arias Fernández.
  • "El chocolate, un indiano en Asturias", Claudia Prieto Rodríguez.
 
Esperamos que os guste tanto como a nosotros prepararlo. No os perdáis su presentación oficial el próximo viernes 21 de marzo, a las 20:00 h en el Club de Prensa Asturiana de La Nueva España, en Oviedo:
 

martes, 25 de febrero de 2014

RAMÓN SUÁREZ, DE XUGAL A CUBA...

(ARTÍCULO ESCRITO POR AIRAM SUÁREZ VICIANA PARA EL NÚMERO 64 DE LA REVISTA LA PIEDRIQUINA).
 
Foto familiar en Xugal. Ramón es el niño de pie delante de su abuelo.
 
Mi padre, Ramón Suárez Díaz, nació el 30 de octubre de 1903, en Biedes (Les Regueres), en Casa Xugal, hijo de Ramón Suárez García y Manuela Díaz Rodríguez, naturales de Biedes y Brañes, respectivamente. Nieto por línea paterna de Celestino Suárez y Ramona García Fuentes y por línea materna de José Díaz y Benita Rodríguez. Asistió a la escuela de Biedes hasta el segundo o tercer grado. Con once años pasó a trabajar con su padre y hermanos en labores agrícolas para ayudar a la economía familiar ya que eran una familia numerosa, él era el sexto hijo de Ramón y Manuela.
 
Foto de Ramón y su madre, poco antes de partir hacia Cuba
 
Emigró a Cuba para no ir a la mili en 1920 con 17 años recién cumplidos, ya que partió para Cuba en el Vapor Alfonso XIII por el puerto de Gijón el día 19 de diciembre de 1920, llegando a Cuba el 6 de Enero de 1921, aquí le recibió un tío, hermano del padre, Agustín.
 
De la casa de Xugal emigraron también a Cuba sus tíos Agustín y Manuel Suárez García y sus hermanos: Vicente, José y Celestino Suárez Díaz. Vicente vivió en Camagüey y trabajó en el sector de comercio hasta el año de 1947, en 1948 regresó a España y falleció en Biedes en diciembre de 1967. José y Celestino, fueron trabajadores del sector de comercio también. Sus tíos: Manuel Suárez García tuvo una tienda de ropa en Puerto Padre, provincia de Oriente. Regresó a España donde falleció. Agustín Suárez García, era propietario de una hospedería en la calle Amistad en La Habana, en la década de 1920-1930. Falleció en Cuba en 1971.

 
Carné de Ramón del Centro Asturiano de La Habana
 
Siempre sintió nostalgia por su tierra y le contó a las hijas anécdotas pero nunca pudo regresar a España de nuevo. Efectuaba envíos de tejidos a su familia como ayuda. Mantuvo siempre relación con los miembros de la familia de Casa Güeyo, de Casa Anselmo de Miobra y de Toíza en Mariñes, tanto en Biedes como con los descendientes en Cuba. Se trasladó a la provincia de Camagüey a trabajar en el sector del Comercio, tienda de tejidos y confecciones, allí estuvo alrededor de 4 años más o menos, pasando después a vivir en La Habana, ya que por ese tiempo el tío Agustín se había casado con María Viciana Rodríguez y tenían una hospedería en la calle Amistad, donde siguió trabajando en el sector del Comercio.
 
Carné de Ramón como vendedor de tejidos, 1949
 
En 1934 contrajo matrimonio con Lilia María Viciana Rodríguez, hermana de la esposa de Agustín quedándose el matrimonio e vivir en casa del tío. Del matrimonio hubo tres hijas Lilia, Airam (una servidora) y Silvia (fallecida en 1996). Después de casarse con Lilia María, pasó a trabajar en una farmacia propiedad de la familia Viciana, donde estuvo cerca de 10 años, regresando a trabajar en el comercio a la tienda por Departamento La Isla de Cuba, de tejidos, hasta su jubilación en 1970. Perteneció a la Sociedad de Las Regueras en La Habana desde su llegada a Cuba, ocupando cargos en la Junta Directiva hasta su fallecimiento, a los 71 años, el día 31 de diciembre de 1974.
 
Banquete de la Sociedad de Naturales de Las Regueras en 1955
 
Puede que me quede algún detalle que relatar pero no me vienen al recuerdo en estos momento. Lo que sí podemos decir, tanto mi hermana como yo, es que la imagen que guardamos de él es la de un buen esposo y un padre ejemplar, mejor no pudo ser, al igual que mi mamá. Recuerdo de ellos una pareja muy compenetrada y que siempre trataron de dar a sus hijas un buen ejemplo y lo mejor de este mundo tanto en lo material, como en estudios y en unión familiar.
 
 
Recibo de 1969 del Centro Asturiano de La Habana



lunes, 18 de noviembre de 2013

LA LLEGADA DEL TELÉFONO A LES REGUERES

El teléfono llegó al concejo de Les Regueres en 1958, aunque la necesidad del mismo ya se trataba en el Ayuntamiento desde años antes. En las Actas Municipales del 10 de diciembre de 1955 ya se mencionaba la instalación de un centro telefónico en Santullano por 100 600 pesetas y 600 kg de cobre.
 
 
Como anécdota se cuenta que el gobernador D. Francisco Labadíe Otermín preguntó a los miembros del Ayuntamiento de qué modo pretendían pagar el coste de la centralita, a lo que respondieron que vendiendo los terrenos de unas antiguas escuelas del concejo. El cura, que estaba presente, preguntó en cuánto iban a vender esos terrenos, ya que podría estar interesado, pero el gobernador le contestó que el Ayuntamiento necesitaba dinero y que los curas tenían por costumbre pagar en padrenuestros, con lo que la venta iba a ser difícil.
 
La centralita salió a subasta. A la puja se presentaron Casa Julio y Adolfo Payarín. Ganó Casa Julio. Vino a la inauguración el Gobernador D. Francisco Labadíe Otermín y el Presidente de la Diputación Provincial. El alcalde era entonces Manuel Álvarez Parades, de Casa el Correo. Para celebrarlo se hizo una fiesta con una gran comida en el salón de plenos del antiguo Ayuntamiento en la que participaron unas 200 personas.
 
La centralita instalada era de rabil y las llamadas pasaban siempre a Trubia, porque, en realidad, la de Les Regueres era una subcentral. En Trubia atendía entonces la central una señora llamada Virginia. Cuando se recibía una llamada se descolgaba el teléfono y te pedían que les pasases con el número que tenían las pocas casas que contaban con tan necesario aparato. Para llamar, dabas al rabil y contestaban en la central de Trubia, donde solicitabas conferencia con quien quisieras.
 
Había una persona encargada de la centralita 24 horas al  día aunque, para la noche, contaban un timbre arriba en las habitaciones y sólo se atendía si llamaban.
 
Los primeros en tener teléfono fueron el Ayuntamiento y Casa Pepe el Zapatero, que era taxista y, como servicio público, se lo pusieron por el precio de 750 pesetas. Meses más tarde se instaló en la casa del médico, en Casa José La Campa, en Casa Celso, en Casa Rogelio y en Casa Concha. Desde estos bares llamaban mucho al taxista requiriendo sus servicios. Cuenta Catalina que a su casa iban también muchas personas a llamar.
 
 
Cuenta María Jesús Valdés Valdés que, años más tarde, cuando ella y su marido llevaban en alquiler el bar de Casa Alfredo de Santullano (hoy Bar Casa Julio), les pagaban 750 pesetas al mes por el teléfono. Todas las llamadas se apuntaban en una libreta y, desde Trubia, una vez al mes, llamaban para cotejar lo que ellos tenían registrado desde Santullano.
 
También se enviaban telegramas por este medio. Los avisos generalmente se mandaban por vecinos que siempre frecuentaban el bar, salvo que fuesen de mucha urgencia y entonces había que ir a darlo a la casa.
 
Texto: María Jesús Valdés Valdés (Revista LA PIEDRIQUINA 29).


miércoles, 30 de octubre de 2013

LA PIEDRIQUINA Nº 90

La revista número 90 de La Piedriquina, la última de nuestras publicaciones en 2013, es un monográfico sobre las torres de los Valdés de Guyame.
 
 
En ella, los lectores podrán recorrer de forma amena la pista sobre su historia, gracias al trabajo de Julio García - Maribona. ¡Esperamos que os guste!
 
Os recordamos que podéis consultar puntos de venta, contarnos vuestras opiniones y demás a través de nuestro correo electrónico: lapiedriquina@yahoo.es
 
Sabed que ya estamos trabajando en el siguiente número, que tratará de manera monográfica sobre la parroquia de Valsera de Les Regueres, y en el Anuario VII, que verá la luz también en 2014. Ya sabéis, como siempre, esperamos vuestras colaboraciones con fotos antiguas, información...
 

jueves, 15 de agosto de 2013

LAS REGUERAS EN LA JUNTA GENERAL DEL PRINCIPADO DE 1590 A 1705

 
En la Junta General del Principado, el Concejo de Las Regueras, al igual que otros que habían sido obispalías, tenía tercera parte de voto. Los representantes del concejo en dicha Junta durante los siglos XVI y XVII fueron:
 
  • Fernando Álvarez de la Ribera, de Andallón, en 1596, 1598, 1600, 1601, 1602, 1603, 1605, de 1609 a 1615, 1617 y 1618.
  • Lope de Miranda Ribera, de Andallón en 1599.
  • Pedro Alonso de Ania, de Valduno, en 1600 y 1605.
  • Diego de Valdés Ribera en 1609 y 1615.
  • Toribio de la Ribera de 1617 a 1620, 1623, 1624, 1625, 1627, 1629, 1630, 1632 y 1635.
  • Gaspar de Avilés, de la Casa de Bolgues, en 1620, de 1631 a 1636, 1643, 1644, 1647 y 1648.
  • Miguel de Tamargo de La Fuente, de Valduno en 1624.
  • Diego de Miranda, de Tamargo en 1625, 1630 y 1645.
  • Toribio de Ania y Cristóbal de Ania, de Valduno en 1629.
  • Boyso Suárez en 1634.
  • Diego de Avilés, de Bolgues, en 1645.
  • Antonio de Ribera, de Andallón en 1645 y 1646.
  • Gutierre de Ribera, de Andallón en 1647 y 1652.
  • Gabriel de Caso y Gaspar de Caso en 1649.
  • Francisco de Hevia, de Bolgues, en 1672.
  • Luis González Argüelles en 1672.
  • Diego de Hevia Flórez Avilés, de Bolgues en 1705.
Escudo del Palacio de Bolgues (Las Regueras), con armas de Avilés Hevia.
 
En la Junta General del 12 de abril de 1645 se discute lo que han de pagar los concejos a dicha junta para gastos de representación. Al concejo de Las Regueras le corresponden 1000 maravedíes.
 
El 19 de agosto de 1645 se hace el reparto de los soldados y dineros que corresponde entregar a cada concejo. A Las Regueras le toca entregar 2 soldados y 204 reales de vellón y 68 de plata.
 
En la Junta del 31 de marzo de 1646 se acuerda cuánto ha de pagar cada concejo en razón de impuestos. Las Regueras paga 7302 maravedíes.
 
El 30 de marzo de 1649 se reunieron para tratar del repartimiento de los 250 soldados que el Principado debe enviar a su Majestad. A Las Regueras le corresponde soldado y medio, este medio a sortear con Peñaflor y Priañes y 139 reales y medio de vellón y 63 de plata.
 
El 8 de marzo de 1651 se hace un nuevo reparto de soldados, esta vez para la Real Armada que han de ser conducidos hasta Pasajes. A Las Regueras le toca de nuevo soldado y medio a sortear con Peñaflor y Priañes.
 

El 8 de junio del mismo año en un nuevo repartimiento de soldados para el Regimiento de La Guarda asignan a los concejos de Las Regueras y Llanera y cotos de Peñaflor y Priañes un soldado y 156 reales de vellón y 42 de plata.
 
En 1663 al concejo le toca enviar 3 soldados y un tercio de otro, a sortear con Ribera de Arriba.
 
En 1664 envía 3 soldados, según acuerdo del 20 de abril.
 
En la Junta del 24 de enero de 1672 el procurador de Las Regueras, D. Luis Argüelles pidió que por cuenta de los efectos de fábrica de caminos y obra pía que fundó el Ilmo. Sr. D. Fernando de Valdés, arzobispo de Sevilla, se reparase el camino que está desde el lugar de Valduno a la villa de Peñaflor. Y visto se acordó se llevase a la diputación. (Actas de las Juntas y Diputaciones del Principado de Asturias).

Texto: Rosa Mª Rodríguez Fernández ©LA PIEDRIQUINA

martes, 18 de junio de 2013

LAS "OTRAS" REGUERAS...

 
En la provincia de León hay varios pueblos y ayuntamientos que, como nuestro municipio asturiano, llevan también el nombre de Las Regueras. He aquí una pequeña descripción de los mismos. Personalmente, nos parece que quizás fuese interesante hermanarse con alguno de ellos.
LOCALIZACIÓN DEL CONCEJO DE LAS REGUERAS EN EL MAPA DE ASTURIAS
 

Las Regueras también es una comarca de la provincia de León. Está formada por parte del actual ayuntamiento de Villaquilambre con una población cercana a los 20000 habitantes. Está a escasos kilómetros de la capital. Comprende los núcleos de Nava-Tejera, Villamoros de Las Regueras, (celebra las fiestas de Santiago y Santiaguín en julio) Villarrodrigo de Las Regueras, (fiestas de Natividad de Nuestra Señora el 8 de septiembre), Villaobispo de Las Regueras, (celebra la fiesta de Pascua Florida a principios de julio) y Villa-Zulema.
LOCALIZACIÓN DE VILLAOBISPO DE LAS REGUERAS, EN EL MAPA DE ESPAÑA
 
En la comarca de Las Regueras, el paisaje es el típico de un páramo con suaves cerros, situada al margen izquierdo del río Torío antes de su paso por la capital. Históricamente el término se vincula a la Hermandad de Las Regueras, una hermandad de riego, uno de aquellos movimientos populares nacidos para la defensa de los más débiles núcleos rurales frente a los cabildos urbanos. Su economía se basa en la agricultura, ganadería y pequeñas industrias. En Villarrodrigo de Las Regueras se encuentra el Hotel del Pozo y el restaurante El Chalet del Pozo. Villaobispo de Las Regueras cuenta con varios restaurantes: Mesón asador El Chicho, Marino II, La Kandela, Casa Estrella, La Ceranda, Luisón, Taberna de los Pinos, Villa del Obispo, Casa Eva… En Villamoros de Las Regueras destaca la Cueva Ermita de San Martín, un oratorio del siglo X.
CUEVA ERMITA DE SAN MARTÍN
 
Pobladura de Las Regueras es una localidad del Bierzo Alto, situada entre los pueblos de Almagarinos y Tremor de Arriba. Pertenece al Ayuntamiento de Igüeña. Celebran Pentecostés y Nuestra Sra. De la Asunción. El río Tremor es muy truchero y acuden cada temporada muchos pescadores. Tiene un alojamiento singular: La Ecoposada.
 
IGLESIA DE POBLADURA DE LAS REGUERAS
 

Rodrigatos de Las Regueras situado en el Bierzo Alto es uno de los pueblos de montaña más atractivos de la comarca. Tiene una altitud de 1070 m. Pertenece como Pobladura al ayuntamiento de Igüeña. Celebra las fiestas de San Antón el 17 de enero y San Pelayo el primer domingo de julio. La agricultura y la ganadería dominaron la vida económica del municipio de Igüeña hasta la aparición de la minería del carbón. Actualmente, existen dos empresas mineras Alto Bierzo y Uminsa.
ESCUDO DE IGÜEÑA, LEÓN
 
El municipio de Regueras de Arriba está situado al sur de la provincia de León, en la margen izquierda del río Órbigo que le sirve de divisoria con La Bañeza, cabeza del partido judicial al que pertenece. El municipio está constituido por dos entidades de población: Regueras de Arriba, localidad donde se ubica el ayuntamiento, y Regueras de Abajo. El acceso a Regueras es por la carretera que une La Bañeza con Santa María del Páramo, tomando el desvío a la derecha a la altura del Puente Paulón. También es posible acceder por la carretera que une Regueras con Azares del Páramo, si bien esta última no es tan transitada como la primera.
MAPA DE LAS REGUERAS DE ARRIBA Y DE ABAJO
 
De su patrimonio histórico-cultural cabe destacar los dos templos parroquiales, el de Regueras de Arriba y el de Regueras de Abajo. Sus fiestas patronales se celebran el día de la Santísima Trinidad (junio) y el día Nuestra Señora del Rosario (octubre) en Regueras de Arriba, además de la fiesta de las Águedas el 7 de febrero. San Miguel el primer domingo de agosto en Regueras de Abajo. Es también de gran popularidad la fiesta en honor al turista que se celebra todos los años en Regueras de Abajo a comienzos de agosto.

FIESTA DE LAS ÁGUEDAS, CELEBRADA EN REGUERAS DE ARRIBA ANUALMENTE CADA 7 DE FEBRERO

La presencia del río Órbigo en el municipio es un buen reclamo para pescadores que acuden incluso desde fuera de la provincia y es, asimismo, un estupendo lugar de encuentro para cazadores, especialmente para aquellos que buscan liebres, perdices o codornices.

RÍO ORBIGO

San Justo de Las Regueras pertenece al municipio de Villaturiel, en la provincia de León y a la comarca de La Sobarriba. Tiene 21 habitantes. Está situado en el margen derecho del Río Porma, cerca de la confluencia de este con el río Esla. Celebra la festividad de Santa Lucía el 13 de diciembre. Destaca la Iglesia parroquial con interesante armadura de madera de limas o artesa.
SAN JUSTO DE LAS REGUERAS
 

viernes, 31 de mayo de 2013

EL CINE IDEAL DE LUGO DE LLANERA...

... MUCHO MÁS QUE UN LOCAL DE CINE 

(Lucía Martínez Sáez - Revista La Piedriquina nº 67, Junio 2009)

Corría el año 1945 cuando el matrimonio formado por Ángel Ortea y su mujer, Etelvina Alonso, junto con sus dos hijos: Jesús Ángel y Zulima, deciden abrir en un local en Lugo de Llanera, situado en el callejón de la calle La Ciega, hoy José Manuel Bobes, el Baile Ideal y, hacia 1949, un cine.

 

Ángel era también el barberu del pueblo. Todo el mundo lo conocía por Ángel el barberu. Además tenía un bar en la calle principal que llevaba el mismo nombre que el cine, Ideal. Le ayudaba con las películas su cuñado Jesús, que tenía el curso que se exigía para proyectar. Venía en una bicicleta con los pantalones recogidos a los laos con pinzas. Aparecía siempre, hiciera bueno o malo, incluso nevando se le tiene visto con la bici al hombro.

En los comienzos existía el local del cine y, adosada a él, al aire libre, la pista de baile que se usaba en el verano y siempre que el tiempo lo permitía. Si llovía, los dueños permitían entrar en el local del cine. La música salía de un pick-up. En esta pista se hicieron bodas y reuniones familiares llevando la comida de casa.

En la década de los 50 desapareció la pista y se pasó, en parte, a la ampliación del cine y a la mejora del resto de servicios, como el guardarropía, la taquilla, nuevos baños y una barra ambigú. Ésta se creó para facilitar en los descansos la charla, intercambiar opiniones sobre la película, ligar y refrescarse el gañote. También se instaló debajo de la pantalla un escenario para las actuaciones de orquestas.

El local tenía un pasillo central y 17 filas de butacas a cada lado, con 9 asientos por fila, pegadas a la pared, y bancos delante para los niños, más sillas de tijera que se usaban solo si hacía falta. Las butacas eran bastante duras y los vecinos solíamos llevar cojines de casa y hasta mantas para el frío. Tanto las entradas como las butacas no estaban numeradas y los acomodadores situaban a la gente según llegaba. Los días de lluvia las chicas, sobre todo, iban en zapatilles y madreñes, que se guardaban debajo de los bancos o en el guardarropa.

La primera taquillera fue Mª Consuelo Ponga, y más tarde, Zulima, la hija de los dueños.

El cine dispuso de un acomodador y, a veces, de dos, sobre todo los domingos, en la sesión de la tarde que estaba la sala completa. También cuando las fiestas de Lugo; si llovía todo el mundo se metía en el Ideal y estaba a rebosar. Era en esas ocasiones cuando había que poner las sillas complementarias que llegaban casi hasta el borde de la pantalla.

Susi Pachón y Pepito Caravia fueron los acomodadores de este cine. Cuentan que venía una pareja a la sesión de la noche que dejaba muy buena propina, y ellos en cuanto les veían aparecer, entraban corriendo con sus linternas, uno detrás de otro, y luego, eso sí, se repartían las propinas. Los acomodadores hacían la vista gorda con las parejas que se sentaban atrás del todo. Ya los chavales, antes de entrar, les amenazaban para que no les enfocasen con la linterna.

El precio de las entradas nadie lo recuerda. Se barajan cifras de 3 pesetas, y los niños menos: sobre 2 pesetas. Había una entrada de 5 pesetas que incluía baile y cine. También, algunos jueves que se hizo baile, la pareja pagaba solo por uno.

Las películas llegaban de las cinematográficas o de algún circuito de cines. Había un señor llamado Pesquera que tenía varios cines importantes en Asturias y Ángel procuraba ponerse en contacto con él para hacerse con las cintas lo antes posible y así traer las novedades más recientes.

Las películas venían todas en un paquete muy completo que contenía el NODO, carteles grandes tipo póster, que se colocaban en la fachada del bar y programas de mano que se repartían en los descansos, anunciando la próxima película.

En mi casa, mi hermana Pilar guardaba todo tipo de cosas relacionadas con el cine, llegó a tener cientos de programas de mano, que con el tiempo fueron desapareciendo y hoy no queda ninguno.

Venían en unas valijas de la RENFE en rollos enormes que se rompían con facilidad de tanto pasarlas, pero el corte siempre coincidía con el momento más esperado, el de la escena de amor. Se hacía eterna esa espera mientras la pegaban de nuevo y eso provocaba la protesta de la mayoría. En alguna ocasión hubo cambio en el orden de los rollos; se ponía el 3º por el 2º, viendo antes el final, con el consiguiente alboroto del público.

Sin el NODO no se podía pasar, en alguna ocasión hubo que suspender la sesión por faltar el NODO.

La cartelera era la gran ilusión de la mayoría. La revisábamos 20 veces porque te permitía hacerte a la idea o imaginar las escenas que ibas luego a ver. ¿Ya pusieron la cartelera?... se preguntaba la gente.

Las películas de mayor éxito fueron las de Sara Montiel: Pecado de amor, La reina de Chantecler, Samba, Mi último tango… De Sara Montiel podríamos decir que se vieron todas. ¡En casa llegamos a ver El último cuplé, 3 veces! Recuerdo las de Lola Flores, como Mª de la O, con Gustavo Rojo, en 1958. También vimos muchas de Joselito, que ya era en color en 1957 como, por ejemplo: El ruiseñor de las cumbres.

También Calle Mayor del asturiano José Suárez. Y muchas coproducciones hispano-mejicanas. Las productoras eran: Diana Films y Suevia Films de Cesáreo González.  De Lola Flores proyectaron: Pena, penita, pena, Limosna de amores, Nobleza baturra, Suspiros de España, y también producciones italianas: La muerte de un ciclista, con Lucía Bosé y Alberto Closas, en blanco y negro.

Las minas del rey Salomón, y del Oeste como Sólo ante el peligro, La diligencia, Río Bravo, La muerte tenía un precio… Las de humor de Cantinflas, las bélicas como El puente sobre el río Kwai y no faltaban las de tema religioso como Los diez mandamientos, Quo vadis, etc. De aquella traían lo mejor y más nuevo que había. Pero las más taquilleras, las que más dinero dieron fueron: Pena, penita, pena y Limosna de amores de Lola Flores.

Una vez se puso una versión especial de Ben-Hur para niños y vinieron a verla de muchísimos colegios. Era una versión más pequeña que la que vimos después y que permitía verse dadas las reducidas medidas de la pantalla. 

Había películas para todos los públicos y también para mayores. Sobre todo se llevaba un gran control, tanto por parte de la persona que recogía la entrada en la puerta como por parte de la Guardia Civil, que acudía asiduamente a las sesiones. En el local había un cartel que decía:

LA LEY PROHIBE
LA BLASFEMIA
Y ESCUPIR

Las sesiones eran los sábados a las 9 y los domingos a las 4 y, a continuación, el baile de 6 a 9 y luego otra sesión de cine a las 9,30. También hubo épocas que hubo cine los lunes y, en alguna ocasión, los jueves. Ponían una gramola con canciones que se oían fuera para anunciar que luego iba a empezar el cine. El horario de la sesión de tarde de los domingos dependía un poco de la llegada de los trenes: si éstos se retrasaban, se retrasaba también el comienzo. Por el invierno se solía ir a la estación para informarse de los retrasos. Los trenes quedaban vacíos en la estación de Lugo, la gente venía al cine en manada, tanto de los que venían de Gijón, como el que venía de Oviedo con gente de Lugones. Se bajaban a toda prisa para hacer una parada en el puesto que tenía Rosa la Payarona en la esquina de Casa Angelu, con su escaparate de zapatilles, enfrente de la RENFE para proveerse de pan de higo, avellanes, caramelos, saquito (tabaco suelto), tabaco rubio… y, como se alargaba mucho la cola, iban un poco más adelante a comprarle a Sabina, que ponía el puesto en la entrada del callejón y que se quedaba allí hasta el final, hasta que se acababa el baile y se acababa todo. Otros iban corriendo a hacer cola en la taquilla por si quedaban sin la entrada, cosa que también ocurría en alguna ocasión.

Los primeros años de este cine-baile fueron gloriosos. Fue frecuentado por muchísima gente que bailaba los tangos, rumbas, pasodobles, de maravilla. Dado el buen carácter de su dueño que tenía muy buena mano para calmar a quien se exaltase, no se recuerdan conflictos en los que tuviera que intervenir la Guardia Civil y nunca tuvo ninguna clausura.

GRUPO DE ASIDUOS EN EL BAILE, DETRÁS SE APRECIA EL ALTILLO Y LA ORQUESTA

Una vez acabada la sesión de cine del domingo, había que desmontar y correr las butacas, que eran bastante pesadas, apilándolas atrás, para hacer sitio para el baile. Los bancos se dejaban en los laterales, así podían sentarse las chicas mientras esperaban que las sacasen a bailar. Si dos chicas se ponían a bailar juntas, al acercarse el chico le decía:

- ¿Extremes?

En esta época algunas madres del pueblo tenían a bien colarse para llindar a les fíes, espiando con quien bailaban o si lo hacían muy apretado...

De este baile salieron muchos romances, parejas que llegaron a casarse y que hoy son abuelos. Solía estar amenizado por una gramola que sonaba en la calle y en donde me tocó bailar con los niños de mi edad por no poder entrar al ser todavía muy jóvenes.

En los años 60 se traían orquestas. Hubo una, Judith y su conjunto, que venía de Gijón y animaba muchísimo.

DÍA DE LA ASCENSIÓN, 23-5-1963. PEPÍN QUIMARÁN Y PILI BOTÓN

Entre 1960 y 1970 las figuras de este baile eran mi hermana Pili Botón y Manolito Casaprima para los tangos. El twist ya era otra cosa, para el twist Pili necesitaba un bailarín especial como Pepín Quimarán de Posada. Como puede verse en la foto bailaba descalza y se presentó a un concurso de baile en Posada, siendo su pareja Juanjo, un chico de Arévalo que pasaba aquí las vacaciones con sus primos y que era un excelente bailarín.

PILI BOTÓN Y JUANJO DE ARÉVALO EN EL CONCURSO DE TWIST DE POSADA, 30-7-1963

En este salón Ideal se celebraron todo tipo de actos: canción asturiana con El Presi, teatro con todas las compañías itinerantes, que tenían como parada obligatoria el Ideal entre ellas la Compañía Asturiana de Comedias. Es de agradecer la buena disposición de esta familia para ceder sus locales para todos los eventos, incluidos los primeros mítines políticos, las reuniones de vecinos, de la sociedad de festejos, etc., etc.

El cine baile Ideal fue el centro social de Lugo, que entonces no teníamos, en el que los vecinos podían verse y compartir sus opiniones y sus cosas. Como ocurrió en todos los pueblos con la llegada de la TV, y con la emigración de jóvenes a la capital, llegó la decadencia y, por falta de público, se cerró el cine, al final de los 70. En la actualidad el local se conserva tal cual, aunque en bastante abandono. El bar y la barbería son hoy una academia para los chavales.

A finales de los años 60 y principios de los 70 los jóvenes del pueblo se reunían en el Ideal para hacer sus guateques, eran muy privados, y a los que sólo entraba la gente que ellos consideraban oportuna. Bebían refrescos y preparaban en un caldero una mezcla de Coca-Cola con un poco de ginebra y limón, tipo Cuba-libre y se servían con una garfilla. Estos guateques fueron muy criticados en el pueblo. La música que sonaba era Paul Anka, los Beatles, la trompeta de Rody Ventura, Elvis Presley... Sobre todo: twist y rock&roll a morir.


Cuando mis padres se iban al baile o a ver alguna película, a la que yo no podía entrar, me quedaba en casa llorando y mi abuela Amalia era incapaz de consolarme, ¡imaginaba lo que había dentro y yo sin poder participar!

Al escribir esto siento una gran nostalgia y puedo decir que para mí, como para muchos otros, se fueron con el bar, cine y baile Ideal los mejores años de nuestra vida...