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sábado, 17 de enero de 2015

EXPRESIONES RELACIONADAS CON EL TIEMPO QUE SE USAN EN LES REGUERES

Rosa Mª Rodríguez Fernández. La Piedriquina nº 52, octubre 2006.




A continuación se recogen varias expresiones populares empleadas en el concejo asturiano de Les Regueres que tienen que ver con el tiempo.


Por ejemplo, cuando viene un invierno suave, siempre se dice esto, porque el frío y el mal tiempo siempre han de llegar:


Al invierno nunca lo comió el llobu.
 

La nieve se considera beneficiosa porque con el frío mueren los bichos de la tierra:

La nieve mata gafures.
 
Una expresión muy usada para decir que hay que abrigarse es:

N’inviernu hay que poner la albarda’l burru. 

 
La siguiente parece ser que era buen indicio para las cosechas:

Si en enero oyes tronar, agranda el granero y ensancha el pajar.
 
La Candelera es el 2 de febrero. Si ese día hace buen tiempo, no se acabó el invierno pero, si llueve todo el día, quiere decir que lo gordo del invierno ya pasó.
 
Si la Candelera, ri, el invierno por venir.
Si la Candelera, llora, el invierno fora.
 
Una expresión que hace alusión a que en febrero ya se nota que crecieron los días y hay más horas de luz para trabajar en el campo:
 
En febrero, mete obrero.
 

La invernada’l cuquiellu.
 
Es una expresión que se refiere a esos días entre marzo y abril, en que el tiempo se desestabiliza...

 

Si en marzo hace bueno todo el mes, se pagará caro en mayo:

Si marzo mayea, mayo marcea.


Si la Pascua caía en marzo, era indicio de que iba a haber poca cosecha.
 
Pascua Marcelina, hambre mortandina.

La festividad de San Marcos es el 25 de abril, mes de la lluvia. Por eso se dice:

San Marcos, rey de los charcos.


Les albanciades del mes de abril.
 
Este dicho se refiere a que en abril tan pronto llueve como hace sol, y esos claros son les albanciades que, aunque también se dan en otras ocasiones, son muy propias de este mes.

San Fernando es el 30 de mayo, y hay quien asegura que si truena ese día, se cumple el dicho.


Si truena por San Fernando, son 30 días tronando.
 



El orbayu de San Juan y la tronada de San Pedro.
 
Hace alusión al orbayu que siempre cae por esa fecha y a las tormentas con que suele despedirse el mes de junio.

En verano, como hace buen tiempo, seca enseguida la ropa y se necesita menos vestido. Por eso se dice:
 
El veranu ye la capa lus probes.

 
Estar al sol cuando más calienta, en las horas centrales, es dicho como:
 
Tar al testeru sol.
 
El agua de agosto es buena para que se desarrollen les castañes, si llueve, habrá buena cosecha, y se dice:
 
Agua de agosto, castañes en goxo.
 

Setiembre rompe les pontes o seca les fontes.
 
Esta expresión es muy acertada porque en septiembre, o hay mucha sequía, o llueve mucho.

El veranín de San Miguel y el veranín de San Martín.
 
Por muy malo que esté el tiempo, siempre vienen unos días especialmente buenos y soleados en estas fechas, 29 de septiembre para la primera y 11 de noviembre para la segunda.
El sol ye malu nos meses de r.
 
Los meses con "R" son los meses de Enero, Febrero, Marzo, Abril, Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre. Como el sol en esos meses está más bajo, hace daño y da catarros.

Xuan de la vara ye home de bien que da castañes a quien no les tien.
 
Hace alusión al aire que suele soplar en octubre que ayuda a que caigan las castañas. Por eso se le llama también el aire les castañes, o el airón de les castañes.


Antes comenzaban las nevadas a principios de noviembre, por eso se decía que...
 
Pa tolos Santos, la nieve polos cantos.
Pa tolos Santos la nieve polos altos.
 
Se dice esto cuando llueve en el mes de septiembre y hace bueno en el de octubre, porque así crece la pación de la seronda.
 
Hay bona seronda.


Las avefrías o peguetas son aves migratorias que sólo se quedan por nuestra zona cuando va a nevar. Se las considera pues, anunciadoras de la nieve.
 
Vinieron les peguetes, ye pa nevar.


Otras alusiones al poder adivinatorio de los pájaros son:
 
Si cantan mucho los gorriones, ye pa llover.
Gaviotas al interior, mal temporal.
Si canta mucho el gallo, también ye pa llover.  


Si un gato se lava, se lame, detrás de las orejas es que va llover. Esto, lejos de parecer una superstición, tiene su base científica documentada en relación con la sensibilidad del animal para notar el aumento de la temperatura local de esa zona con los cambios de presión atmosférica previos al temporal.
 
 
También la presencia desproporcionada de hormigas con alas en los muros de las casas es un indicio de lluvia, ya que sus vuelos nupciales se dan en esas condiciones atmosféricas. Por eso se dice que va a llover cuando está lleno de hormigas con alas.
 
 
Cuando en un prao están todas las vacas echadas, se dice también que va a llover o cambiar el tiempo.
 

Más expresiones relacionadas con la lluvia:
 
Cielo empedrao, lluvia’n tellao.


Si el fumu de la cocina o de una foguera va rastrero ye pa llover o pa cambiar el tiempo.
 
 
Nunca llovió que nun parara.
Nunca llovió que nun escampara.
 
Cuando parece que clarea y que va dejar de llover, se dice:
 
Paez que v’abrir.
Paez que escampa.
Levanta el tiempo.
 
 
Otras expresiones bastante usadas son:
 
Nunca llueve a gustu de toos.
Si llueve, Dios lo baxe.
 
Si llueve Dios lo baxe en paz.
 
Cuando llueve mucho en poco tiempo, se dice:
 
Llueve faciendo güeyos.
 
También se dice que, cuando hace mal tiempo toda la semana y mejora el viernes, esa mejoría no llega al domingo:
 
Llevantada de viernes, nun llega a domingo.

Por otra parte, en Parades, antes de que se construyese tanto en Avilés y Salinas, se oía roncar La Peñona. Cuando esto ocurría anunciaba un buen temporal. Hacía un ruido sordo parecido a los bufones de Llanes, yo la oí repetidas veces siendo niña...

En la parroquia de Valduno recoge José Manuel González en su obra "Toponimia de una parroquia asturiana" algunas referencias locales, por ejemplo, Si la niebla cubre la Peña’l Agua (Silvota) es señal de que lloverá pronto:


Cuando la nublina
Vien po les Canalades
Dando culades
Y por Pereda
Llueve en toda la vereda.
uando ruxi el Rabión de Carril
Xuenci los güeis y déxalus dir.
Cuando ruxi el Rabión de Laspra
Suelta los güeis y veti pa casa.
 
Hay más:
 
A mal tiempo, bona cara.
Sobre las heladas se dice:
 
La xelada puede ser blanca o negra.
 
Cuando va llover o nevar, la xelada ye negra.
 
 
Comiose la xelada.
 
Se dice cuando la xelada desaparece muy temprano, indica cambio de tiempo.

 
Sobre el viento también hay dichos:
 
Cuando sopla gallegu, anuncia agua.
 
El viento del Oeste siempre trae agua. En cambio, si sopla Nordeste, hará bueno.
 
 
Si el cielo ta colorau, ye p’aire.
 
También se dice que está la Virgen planchando cuando se ve el cielo rojo.
¡Sol madrugador ¡qué poco dura!
O esta variante:
 
Sol madrugador y cura caleyero
Ni el sol durará muncho
Ni el cura será güeno

Y, para terminar:
 
Cielo estrellao, mañana buen día.
 
Días nublados y lluviosos, días de morriña.
Ta de nube, está de tormenta.
Ta de turbón, está de tormenta.

Vien la nube, la tormenta.

Si truena cuando una pita está echada, caldia los güevos.

viernes, 3 de octubre de 2014

PREGÓN DE LA FIESTA DE EL ESPÍRITU SANTO DE PARADES DE 2003

Corresponde a la X edición de la Fiesta de El Espíritu Santo, celebrada en Parades (Les Regueres), el 5 de octubre de 2003, cuando el pregonero fue Daniel Martínez Álvarez.
 
 
Q"ueridos vecinos, amigas amigos y todos aquellos que de una u otra forma estáis vinculados a este pueblo:
 
Primero, quiero agradecer a la Comisión de Fiestas, que me haya ofrecido la posibilidad de realizar el pregón de esta romería, lo cual además de enorgullecerme me produce una especial emoción, por dos motivos.
  1. Por un lado, este año se celebra la décima edición desde la recuperación de la romería, que originariamente se había celebrado hasta el año 1912.
  2. Por otra parte, el homenaje que se rinde a mi abuelo, Bernardo y que, por cuestiones del destino, hoy me ha tocado representar.
 
Por estas razones he pensado en relataros algunas vivencias, anécdotas, y acontecimientos de su dilatada existencia, que nos sirven de referencia para comparar la forma de vida de antaño con la actual.
 
En esa época los trabajos, las labores del campo, los quehaceres diarios, los festejos y la “folixia” se efectúan de forma colectiva. La vida en comuña en aquellos tiempos estaba presente en todas las manifestaciones de la existencia.
 
Así el nacimiento de Bernardo o Bernaldín como todos le conocéis, en Recastañoso en el año 1903, en el seno de una familia humilde, que como todas las de entonces había muchas personas, fue seguido de cerca por los familiares más cercanos que estaban en la casa.
 
Iba a la escuela, no con los padres que lo llevaban, no, con los vecinos que iban con él al Carcabón, como Pepe Ca´Nolo, Pepe Carmela y todos los niños de su edad de Miobra y alrededores.
 
Más tarde a Mariñes iba con vecinos de Parades como Romualda el Periquito, con un maestro catalán que vivía en Casa el Molín y que era “muy malo, de los que daba con la vara en las uñas por lo que llevábamos las uñas bien cortadas para que hiciera menos daño”.
 
Ya de joven se va a cortejar también en comuña, con varios mozos que van a casa de una moza que sale al quicio de su casa y está un poco con cada uno. A la vuelta van todos juntos riéndose de las trastadas que hicieron.


Con 17 años, Bernardo, alentado por sus primos de Trasmonte, David y Manuel, emigra a Cuba en busca de mejor fortuna, en compañía de Nolo Valdés y el hermano de Carmen Pinón. Allí permanece durante 9 años.
 
Trabajó como camarero en el Hotel Suizo, en Santa Clara – población distante 300 Km. de La Habana -. Ganaba más en propinas que de sueldo que era de 25 $; le daban un extra de otros 5 $ más por abrir a las 4 de la mañana, para atender a los viajeros que llegaban en el tren procedente de La Habana.
 
A los 2 años de estar en Cuba, paga el pasaje a su hermano Conrado, que también se marcha, y dónde permaneció ya toda su vida. En Cuba aprendió contabilidad, mecanografía, Inglés y a bailar; si a bailar porque para ello se apuntó en una escuela de baile. ya se sabe, no sólo de pan vive el hombre.
Había en la época grandes guateques dónde los hombres invitaban a las chicas a bailar, y éstas si lo consideraban oportuno les iban dando turnos anotando los nombres en una libreta, de ahí la gran importancia de ser un buen bailarín si no querías recibir calabazas y ser objeto de guasas.
 
Conoce EE.UU. y regresa en el año 29, para la boda de su hermana Bautista. Cómo la boda era en mayo conoce en ese tiempo a la hermana de su futuro cuñado, Herminia, con la que se casó el día de San Martín de ese mismo año. Celebran la boda en Arlós, porque ella era de Vendón. Hacen la comida debajo del hórreo de Ca´Mariano y a pesar del tiempo transcurrido todavía recuerda mi abuelo el menú: Fabada, cordero y arroz con leche, hecho por la madrina, Generosa. El padrino era de Parades, José Xiromo, que en vista del temporal de truenos y lluvia que se desencadenó tuvo que quedarse a dormir en Vendón y dada la escasez de camas le tocó dormir con mi güelo fastidiándole así la noche de bodas, aunque a saber lo que harían, porque como él mismo dice los nacidos en octubre, el mes de los ciclones, son de pobres contenciones.
 
Felizmente casado, regresa a la casa paterna de Recastañoso y en agosto nace su primer hijo José. Al poco tiempo y dada la escasez de medios con los que aquí se vive, vuelve de nuevo a Cuba. Allí trabaja en los hoteles más importantes de la época. Hace buenos amigos, como Mariano y Carlos dos hermanos de Campo de Caso, que regentaron posteriormente la Ferretería Teatinos en Oviedo. Cuando mi abuelo iba de compras al comercio, la hermana que era cocinera preparaba la merienda para todos. Por casualidades del destino en ese mismo local en el que estaba la ferretería, es dónde actualmente estoy trabajando. Regresa en mayo del 36, con unos ahorros con los que adquiere fincas en los alrededores de su casa en Recastañoso; y diferentes regalos como un reloj Omega, vestidos para su mujer y sus hermanas y una capa que también tiene su enjundia. Dicha capa fue adquirida en Nueva York por 15$, que regala a su cuñado Servando, y éste, huyendo del enemigo durante la guerra, se le quedó enganchada en una alambrada. Tuvo que elegir la capa o la vida, así que mejor seguir corriendo y olvidarse de la capa. Como él mismo dice, salió de Guatemala y se metió en Guatepeor, ya que a los pocos meses del regreso estalló la Guerra Civil.
 
Tuvo otros 4 hijos, y enviudó muy joven, trabajando muy duro para sacar adelante a la familia.
 
El trabajo de la casería cuenta con la ayuda esporádica de vecinos que van a las andechas para la recolección de maíz, de remolacha, de castañas, de las esfueyas de maíz etc..., haciendo esa vida en comuña que anteriormente mencionaba. La vida en la casa campesina era muy distinta, se pretendía que fuese autosuficiente, que se autoabasteciese lo cual dadas las circunstancias y los escasos medios resultaba poco menos que milagroso.
 
Un reflejo de aquellos tiempos en que la comunidad se implicaba eran las estaferias, sextaferia, en realidad, que se realizaban los sábados para la limpieza de caminos y bienes públicos, todos los vecinos hacían se unían sus esfuerzos por un bien común.
 
En éste homenaje que hoy se le rinde coincidiendo con su centenario no podría dejar pasar la oportunidad de citar algunas de las muchas y muy buenas cualidades que adornan la personalidad de mi abuelo, hoy convertido en personaje. Trabajador incansable y tenaz, luchador nato, al que las dificultades de la vida y la escasez de medios nunca asustaron, sabiendo siempre salir adelante, pese a enviudar muy joven y con 5 hijos.
 
Es una persona en la que el buen humor, la gracia, la sabiduría es una constante en su vida. Goza de una extraordinaria memoria – quizás herencia, por lo que cuentan, del que fuera mi bisabuelo Manuel de Bernaldo- lo que le hace ser un ameno interlocutor y un excelente recitador, con el que siempre se puede aprender alguna cosa, o esbozar una sonrisa.
 
Mi abuelo es como un viejo roble de 100 años, que cómo la buena madera se hace mejor cuánto más añeja, con la diferencia de que sus bellotas fructificaron y dieron a su vez frutos, lo que hace que tres generaciones aquí presentes le contemplemos.
 
En una comparación intergeneracional se podría hablar de una época en la que la comunidad siempre está presente, frente a la individualidad reinante, en la que se tiende a realizar las cosas en solitario, por no molestar, por falta de costumbre.
 
Hoy, en la era de la informática y de las telecomunicaciones, no nos quedemos incomunicados frente a nuestros vecinos más cercanos, sigamos cultivando la relación de vecindad, de amistad, de comuña como la que vivió mi abuelo y sus coetáneos.
 
Por ello es bueno que nos unamos aunque sea una vez al año para esta cita festiva en que todos aportamos algo y disfrutemos de la vida en comuña.
 
Reiterar en nombre de mi abuelo y en el mío propio nuestro máximo agradecimiento por el homenaje de que hoy es objeto y por haberme otorgado el honor de hacer este pregón.
 
Como colofón, que el Espíritu Santo propicie la tolerancia, la camaradería, la amistad y el buen humor entre todos nosotros. DECLARO INAUGURADA LA ROMERIA DEL ESPÍRITU SANTO 2003. ¡VIVA EL ESPIRITU SANTO! ¡VIVA PARADES!
 
Publicado en La Piedriquina nº 35, octubre de 2003

lunes, 23 de diciembre de 2013

LA PIEDRIQUINA OS DESEA FELIZ NAVIDAD

Voy a contaros un cuento
que mi abuela me contó,
cuando yo era chiquitina,
pequeña como un ratón…
Si nun calláis nun lo cuento,
vamos allá: Pues señor,
una mañana de niebla,
iban con un frío atroz
camino de Tierra Santa,
y en gran conversación,
Roque, Pin y Gumersindo,
a cuál más disputador.
A qué sí, decía Pin,
Roque decía que no
¿qué quieres apostar tú?
Los quesos,
yo mi reloj, dijo Sindo,
y tú apuestas las patatas.
Yo voy porque vais vosotros,
esta es mi razón,
pero voy con ciertas dudas
que ni digo sí ni no,
llevo el gallo, y allí queda,
si me parece que es Dios,
pero si no me parece,
pues lo traigo y se acabó.
Roque llevaba tres quesos
que todo el mundo admiró,
grandes, buenos, pura nata,
un regalo superior.
Pin llevaba una gran cesta
de patatas de riñón,
y Gumersindo un gran gallo,
el gallo más cantador,
despertando a los vecinos
antes que saliera el sol.
Apenas les faltaría una legua,
a lo más dos, para llegar a Belén,
cada uno confesó
que descansando un momento,
caminarían mejor.
Apenas llegado habían,
tras ellos también entró
un mozo como un castillo,
un membrudo mocetón,
que al punto sobre los quesos
de Roque fue y se sentó,
dejándolos que no eran
ni queso, ni requesón,
ya bofetadas en tieso
hizo escapar a los dos.
Y saliéndose del cesto el gallo
fue como una exhalación
a dar en la misma boca
de un raposo cazador,
sin hacer caso de Sindo,
que gritaba con furor
¡Ahí va! ¡Ahí va el raposo!
¡Xo! ¡Xo! ¡Xo!
Pin no hizo más que llegar y entrar,
los otros quedaron alrededor,
pero San José tan pronto
como lo supo, salió y les dijo
¿Por qué no entran
a adorar al Niño Dios?
No entramos porque
tenemos un gran disgusto, señor.
Este le traía al Niño
tres quesos, y un gallo yo.
Bueno, basta, dijo el santo
con visible buen humor.
Ustedes aquí venían
sin fe y sin devoción,
uno decía que el niño
no era nuestro redentor
y el otro lo puso en duda
haciendo una ofensa a Dios.
Por eso quesos y gallo,
el diablo se los llevó.
 

VILLANCICO recogido por las antiguas alumnas de la Escuela de Biedes (Las Regueras, Asturias) hacia la primera mitad del siglo XX.
 
FOTO: representación del gaitero y fabricante de gaitas Antón de Cogollo tocando en el mercao del Espíritu Santo en el Belén temático que La Piedriquina dedicó al pueblo de Parades en 2010.